Cómo saber si un Bulto en la espalda es benigno o maligno

En demedicina.com hemos hecho un repaso a las causas, consecuencias y diagnóstico de los bultos que pueden salir en diferentes partes del cuerpo. Hoy vamos a dedicar este espacio a cómo saber si un bulto en la espalda es benigno o maligno. Antes de continuar leyendo sobre los bultos en la espalda os recordamos la […]
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En demedicina.com hemos hecho un repaso a las causas, consecuencias y diagnóstico de los bultos que pueden salir en diferentes partes del cuerpo. Hoy vamos a dedicar este espacio a cómo saber si un bulto en la espalda es benigno o maligno.

bulto espalda

Antes de continuar leyendo sobre los bultos en la espalda os recordamos la importancia de consultar cualquier duda directamente con el médico, puesto que toda la información que os vamos a aportar está actualizada pero es general, siendo fundamental que un profesional médico pueda valorar cualquier consulta en base a vuestra historia médica que es subjetiva y única.

Bultos en la Espalda

Los bultos en la espalda, muchas veces son difíciles de detectar, sobre todo por la propia persona. En la mayoría de los casos, estos bultos son benignos y no suelen presentar graves problemas de salud.

Los bultos pueden deberse a quistes o lipomas, angiomas o dermatofibromas. En estos casos no suelen representar un grave problema de salud, aunque en muchas ocasiones y dependiendo de su localización, estos quistes pueden llegar a ser dolorosos y molestos.

Por otra parte, los bultos en la espalda también pueden ser debidos a tumores, tanto benignos como malignos, siendo los tumores benignos los más frecuentes.

Bultos en la Espalda Benignos

Una de las localizaciones más comunes donde pueden aparecer abultamientos o bultos es la espalda, normalmente este tipo de bultos son claramente identificables y de carácter benignos. Los más comunes son.

Lipomas

Los lipomas son tumores que se producen en los tejidos blandos. Se trata de una masa de células grasas, localizadas bajo la piel, cuyas características principales son, ser blandas y móviles. El crecimiento de los lipomas es normalmente, lento y no altera la apariencia de la piel.

Los lipomas son benignos y por lo general, no requieren tratamiento salvo si éste molesta, duele o comienza a crecer. En estos casos será mejor extirparlo.

Los síntomas son:

  • Abultamiento bajo la piel que pueden presentarse principalmente en zonas como cuello, hombro, espalda además de abdomen, brazos y muslos.
  • Su textura es suave, blando y maleable al tacto, es decir los podemos mover fácilmente al ejercer presión sobre ellos.
  • Los lipomas suelen ser abultamientos pequeños, no suelen exceder de 5 cm, aunque con el tiempo éstos pueden crecer.
  • Pueden ser dolorosos, dependiendo del tamaño que adquieran y el lugar donde se encuentre localizada. Si el lipoma surge cerca de nervios o vasos sanguíneos, pueden ocasionar dolor al ejercer presión sobre ellos.

Angiomas o Hemangiomas Cavernoso

Un angioma o hemangioma es una lesión de color rojizo, provocada por la agrupación de pequeños vasos sanguíneos.

Cuando estos vasos sanguíneos no son pequeños, sino de tamaño medio, provocan una elevación de la piel y éste se torna de color azul, son los conocidos como Hemangiomas Cavernosos.

El aspecto de un hemangioma cavernoso:

  • No tiene unos márgenes definidos, lo que implica que sólo podemos comprimirlos de forma parcial.
  • Su tamaño puede variar aunque lo más habitual es que no excedan de 6 cm.
  • Los hemangiomas cavernosos suelen remitir por si mismos. En los angiomas o hemangiomas, podemos distinguir tres fases, una primera de crecimiento, después la estabilización y otra de regresión.

La regresión de un hemangioma cavernoso no suele se total, quedando algún tipo de señal en la piel que lo ha recubierto. Estas señales pueden ser un color más blanco en la zona o quedar el tejido blando y colgante.

Dermatofibromas

También recibe el nombre de histiocitoma fibroso benigno, es un tumor en la piel muy habitual entre las consultas dermatológicas.

Su origen no está muy claro ya que existen referencias sobre la aparición de éstos tras la picadura de un insecto o un golpe.

Los síntomas son:

  • La consistencia del dermatofibroma es firme, dura al tacto y movible al ejercer presión.
  • Su coloración puede oscilar entre un color violáceo o marrón rojizo.
  • Pueden aparecer diferentes dermatofibromas que incluso pueden agruparse, aunque en la mayoría de los casos se trata de lesiones únicas.
  • Los dermatofibromas crecen, aunque lo hace muy lentamente y pueden tener un aspecto plano o abultado.
  • Al presionarlos podemos observar como en la zona se produce un hundimiento, un hoyuelo.
  • Normalmente no provocan dolor aunque si se han dado casos en los que se ha descrito, un ligero picor o dolor en la zona.

Quistes Epidermoides

Se trata de pequeños abultamientos de carácter benigno que crecen bajo la piel, siendo las zonas más afectadas el rostro, cuello y espalda.

Los signos y síntomas mas comunes son:

  • Aparición de un abultamiento pequeño de forma redondeada bajo la piel.
  • En muchos casos suele aparecer una espinilla de color oscuro que tapona la zona central del quiste.
  • Constituido por una sustancia espesa, amarillenta y de olor desagradable.
  • Cuando el quiste se inflama puede provocar mayor sensibilidad en la zona además de enrojecimiento, en especial si éste está infectado.

Otro tipos de tumores que pueden ocasionar bultos en la espalda son lo tumores vertebrales, éstos pueden ser benignos como los osteoblastomas, osteomas osteoides o los hemangiomas, todos ellos pueden producir deformaciones.

Si el tumor comprime o presiona la médula espinal, sus consecuencias pueden tener repercusión en algunas de nuestras acciones voluntarias o involuntarias, afectar a nuestra motricidad o a nuestro sentido del tacto, incluso pueden llegar a paralizar parcialmente el cuerpo.

Bultos en la Espalda Malignos

Sin embargo no todos los tumores vertebrales son benignos, otros como el mieloma múltiple un tipo de cáncer de las células plasmáticas, cuyo origen se localiza en el hueso de los cuerpos vertebrales, aunque éstos solo representan un 10% de los tumores óseos.

En el caso de que el tumor sea maligno (sarcoma), hay que actuar con mucha celeridad, ya que tiene la capacidad de expandirse a otras zonas del cuerpo, pudiendo afectar a otros órganos.

bultos espalda
Para determinar el origen y diagnóstico del bulto en la espalda se debe acudir al médico para realizar las pruebas pertinentes.

En primer lugar se hará una exploración física acompañada de un análisis de los síntomas, antecedentes o historial médico del paciente. Asimismo, el médico de cabecera realizará y analizará radiografías que ayudarán a determinar la naturaleza del bulto.

Si el médico tiene cualquier sospecha de que la causa del bulto en la espalda, se puede deber a algún tumor, enviará al paciente al especialista, en este caso el oncólogo, donde se le realizará una biopsia que determine si existe realmente una patología cancerosa.

Hay que decir que los bultos en la espalda son mucho más comunes de lo que la gente se cree y que, aunque la mayoría son benignos, hay casos en los que pueden causar graves problemas en la médula o la columna, por lo que es importante tratarlos siempre a tiempo, sea cual sea su naturaleza.

Fuentes de Información:

  • Tumores Vertebrales – Clínica Universidad de Navarra
  • Academia Española de Dermatología y Venereología
  • Sociedad Americana Contra El Cáncer
  • Clínica Mayo – Enfermedades y Afecciones

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