¿Qué es la dexametasona?

Tras meses de pandemia, algunos medicamentos se han destapado como altamente efectivos contra el Covid-19. Es el caso de la dexametasona, un medicamento con un largo recorrido que ha sido probado con éxito contra el coronavirus. Por ello, te contamos qué es la dexametasona y cuáles son sus ventajas y desventajas. ¿Qué es la dexametasona? […]
Demedicina.com

Tras meses de pandemia, algunos medicamentos se han destapado como altamente efectivos contra el Covid-19. Es el caso de la dexametasona, un medicamento con un largo recorrido que ha sido probado con éxito contra el coronavirus. Por ello, te contamos qué es la dexametasona y cuáles son sus ventajas y desventajas.

¿Qué es la dexametasona?

Lo primero de todo es conocer qué es la dexametasona. Se trata de un esteroide antiinflamatorio que se utiliza desde mediados del siglo XX. Su labor es sustituir a las hormonas antiinflamatorias que, de forma natural, se producen por el organismo. En concreto, en las glándulas suprarrenales

Curiosamente, la dexametasona ha sido el primer medicamento que ha sido aprobado por las autoridades sanitarias para tratar casos de coronavirus de extrema gravedad. Este medicamento fue testado en varios países junto a un gran número de medicamentos, resultando ser de los más efectivos contra el Covid-19. De hecho, sus resultados se han demostrado casi inmediatos en pacientes con coronavirus.

Los especialistas médicos estiman que la dexametasona reduce un el riesgo de muerte en uno de cada ocho pacientes que ya han sido conectados a respiradores artificiales. Mientras, en los aquejados de falta de oxígeno, es efectivo en un 4%, lo que supone que podría haber salvado a uno de cada 25 afectados.

Efectos de la dexametasona contra el coronavirus

Para conseguir dar con los efectos de la dexametasona contra el coronavirus, se llevó a cabo un ensayo clínico en la Universidad de Oxford (Reino Unido). El ensayo, conocido como ‘Recovery‘, consistía en probar varios medicamentos ya conocidos, para comprobar sus efectos ante el Covid-19.

Así, a un total de 2.100 pacientes, se les aplicó una dosis de 6 mg al día de dexametasona en el periodo de pruebas. Los efectos en su organismo se compararon con una muestra aleatoria de 4.300 pacientes que no recibieron este tratamiento.

Los resultados fueron altamente satisfactorios, pues la dexametasona actuó como amortiguador del sistema inmunitario del organismo. El motivo de su eficacia, es que el tratamiento contra el coronavirus, provoca una inflamación en el cuerpo, algo que también le ocurre al propio virus. Esto provoca que, en algunos pacientes, el sistema inmunitario se descontrole, y que éste, en vez de atacar al virus, acabe atacando al propio cuerpo.

La dexametasona calma este efecto, reduciendo las muertes un 33%, en el caso de pacientes conectados a respiradores, y un 20% en los que necesitan oxígeno. Eso sí, esto se da en el caso de los pacientes más graves, pues en los pacientes que presentaban síntomas leves, el efecto fue casi imperceptible.

Beneficios de la dexametasona

Además de su eficacia contra el coronavirus, los beneficios de la dexametasona también aplican a otro tipo de dolencias. Es más, hasta el inicio de la pandemia, el uso habitual de este esteroide era para paliar los efectos de estas enfermedades.

  • Alivia la inflamación
  • Reduce la hinchazón, calor, enrojecimiento y dolor
  • Tratamiento para determinados tipos de artritis
  • Recomendado para algunos trastornos de la piel
  • Reduce los efectos de alergias severas
  • Eficiente contra algunas enfermedades de la sangre, ojos, riñón, intestinos o tiroides
  • Minimiza los efectos del asma
  • También se usa para determinados tipos de cáncer.

Otro de los beneficios de la dexametasona, es que al ser inventado en 1957 y lanzado en Europa a principios de los 60, su fórmula ya no está bajo patente y su distribución se realiza como medicamento de bajo coste. Esto hace que millones de personas puedan acceder al fármaco sin problemas

Efectos secundarios de la dexametasona

Como todos los medicamentos, los efectos secundarios de la dexametasona deben ser tenidos en cuenta a la hora de administrarlos. Damos por sentado que se evitará la automedicación en todo momento. Antes de comenzar a tomar dexametasona, debemos visitar al médico y que sea él quien lo prescriba. También será el médico quien nos advierta de los efectos secundarios de la dexametasona más habituales

  • Ansiedad
  • Problemas para conciliar el sueño
  • Incremento notable de peso
  • Retención de líquidos
  • Molestias e irritación en el estómago
  • Vómitos
  • Dolores de cabeza, cefaleas y jaquecas
  • Agitación
  • Depresión
  • Incremento del crecimiento del pelo
  • Acné
  • Aparición de moratones con el más mínimo golpe
  • Menstruación irregular o retirada completa de la menstruación

Además de estos, hay otros efectos secundarios de la dexametasona menos habituales pero que también pueden aparecer

  • Visión borrosa
  • Hemorragias
  • Trastornos oculares

Por otro lado, en caso de que aparezca alguno de estos síntomas más graves, debemos acudir al médico o a Urgencias de inmediato:

  • Sarpullido o erupciones cutáneas
  • Inflamación de la cara, tobillos o piernas
  • Resfriado prolongado
  • Infección de larga duración
  • Debilidad muscular prolongada
  • Heces negras
  • Problemas prolongados de visión

La ventaja de aplicar dexametasona contra el coronavirus, es que la dosis necesaria es relativamente baja, lo que limita mucho los efectos secundarios del medicamento.

Administración de la dexameasona

Para terminar, conviene saber que la administración de la dexametasona se realiza vía intramuscular o intravenosa, es decir, se inyecta en el músculo o en la vena.

El medicamento se presenta en polvo y debe mezclarse con líquido para su administración. La dosis a aplicar dependerá tanto de la afección, como de la respuesta del paciente al tratamiento. Y es que el especialista que se encargue de la administración de la dexametasona, podrá ir reajustándola en función de la evolución, con el objetivo de aplicar siempre la dosis más baja que sea efectiva contra la dolencia pertinente, al ser un medicamento muy agresivo.

Obviamente, requerirá un seguimiento continuo por parte del médico. De hecho, se recomienda que cualquier alteración del paciente, ya sea a mejor o a peor, la comunique de forma inmediata al médico, para tomar las medidas oportunas.

Esto no quita para que algunas inyecciones se las pueda administrar el paciente en casa, sin necesidad de acudir a un centro sanitario. Previamente, el médico o enfermero le habrá indicado cómo hacerlo. En caso de no saber o no atreverse, tocará ir a que la inyección sea administrada por profesionales sanitarios.

También te puede interesar:

5
5.00 - 1 Voto

También te puede interesar