Escrito por Tendenzias

Anemia (hematies bajos): Síntomas y Causas

La anemia es una enfermedad más común de lo que parece y que puede derivar en importantes complicaciones médicas. Por eso hoy en Demedicina tratamos de preveniros informando sobre todo lo relacionado con la anemia, sus síntomas y causas.

anemia

Hay muchos tipos de anemia, aunque aquí nos centraremos en la más común que la producida por falta de hierro en el organismo. La anemia es una enfermedad que se desarrolla cuando no tenemos suficientes glóbulos rojos sanos como para acarrear oxígeno suficiente en el cuerpo. Los glóbulos pueden tener bajos niveles de hemoglobina (la proteína que le da a la sangre su color característico). La anemia afecta a una de cada diez mujeres en edad fértil, y se ha asociado a determinadas enfermedades. Veamos más en profundidad en qué consiste la anemia, y cuáles son sus causas y síntomas.

¿Qué es la anemia?

Como ya te hemos avanzado, la anemia se produce por un descenso en los niveles de hemoglobina, que es un pigmento que se produce dentro de los glóbulos rojos, y cuya función principal es transportar oxígeno al resto de células de nuestro cuerpo. Por tanto, lo que ocurre cuando disminuye el nivel de hemoglobina es que resulta más difícil que el oxígeno llegue a estas células, provocando que funcionen de forma más lenta o que, en los casos más graves, sufran alteraciones o directamente mueran.

Causas de la anemia

anemia causas

Los niveles de hemoglobina en sangre dependen principalmente de la edad y el seo, y existen unas tabla en las que se pueden comprobar si son os adecuados. Sin embargo existen otras causas por las que pueden descender los niveles de hemoglobina, provocando anemia. Estas 3 causas principales de anemia son:

Escasez de producción de glóbulos rojos: Algunas situaciones, hábitos o incluso factores de carácter hereditario también podrían ser susceptibles de provocar anemia. Es el caso de los trastornos por alimentación baja en hierro, la falta de la hormona eritropoyetina, o en casos de embarazo.

Aumento en la destrucción de glóbulos rojos: Por otra parte, la anemia podría deberse al efecto contrario, esto es, los glóbulos rojos se destruyen a demasiada velocidad. Por ejemplo, el bazo es un órgano encargado de eliminar los glóbulos rojos, por tanto, las afecciones que se manifiesten con inflamaciones o agrandamiento del bazo provocan que éste destruya más glóbulos rojos, provocando anemia.

Pérdida elevada de sangre: Si la persona pierde demasiada sangre, se puede producir anemia por la deficiencia de glóbulos rojos. Suele ser la causa más común de anemia, por ejemplo a causa de períodos menstruales muy prolongados o por el sangrado a través del aparato digestivo o urinario.

Síntomas de la anemia

anemia sintomas

La anemia se caracteriza por la deficiencia de hierro y la incapacidad de transportar el oxígeno a las células del cuerpo. Por tanto, no es de extrañar que el principal síntomas de la anemia sea el cansancio. Esta sensación de debilidad es constante. Además, la anemia también provoca la falta de aliento y sensación de ahogo ante esfuerzos mínimos.

Por otra parte, si hay una deficiencia de glóbulos rojos que no permite transportar la suficiente hemoglobina, el corazón tendrá que trabajar más duramente para contrarrestar esa deficiencia, lo que puede dar lugar a arritmias, soplos o insuficiencias.

Otros de los síntomas que incluye la anemia es la sensación de vértigo, los dolores en el pecho, la piel y las encías pálidas, o la sensación de tener frías las manos y los pies.

Asimismo, la anemia por hierro puede provocar dolor e hinchazón en la lengua acompañada de grietas en los labios. Las uñas se vuelven más frágiles y aumenta el tamaño del bazo.

También hay que citar que algunas personas que tienen anemia por deficiencia de hierro puedes desarrollar otro tipo de trastornos, por ejemplo el deseo de comer cosas que no son alimentos, por ejemplo tierra, pelo o incluso pintura.

Por último, hay que señalar que la anemia también puede afectar a los niños, y en este caso se puede traducir en síntomas como retrasos en el crecimiento y en el aprendizaje, problemas de conducta y falta de apetito.

Veamos a continuación cómo se puede tratar la anemia.

Tratamiento de la anemia

anemia tratamiento

El tratamiento de la anemia puede variar dependiendo del tipo de anemia y de sus gravedad. Generalmente, estos tratamientos comprenden desde los suplementos de hierro hasta cambios en los hábitos de alimentación, pasando por la medicación o, en los casos más graves, la cirugía para evitar la pérdida continuada de sangre.

Cambios en la alimentación: Para cubrir los déficit de hemoglobina en sangre hay que comer alimentos ricos en hierro, como las carnes rojas, pollo, pavo, carne de cerdo, pescado, mariscos, guisantes, espinacas o cereales enriquecidos con hierro.

Suplementos: Otro posible tratamiento es suplir la deficiencia de hierro con algún tipo de suplementos. Generalmente, esto suplementos serán ricos en hierro, vitamina B12, vitamina C y ácido fólico.

Medicación: Las medicinas pueden ayudar a estimular la producción de glóbulos rojos o a frenar las causas de su destrucción. Dependiendo del tipo de anemia el médico nos puede recetar antibióticos, hormonas o quelación para tratar intoxicaciones por plomo.

Cirugía: En el caso de que la anemia muy grave puede ser necesario recurrir a la cirugía. En este caso las opciones son una transfusión de sangre o los trasplantes de células madre de sangre y médula ósea.

Esperamos que la información os haya sido de ayuda y hayáis aprendido más cosas acerca de la anemia, una enfermedad mucho más habitual de lo que se podría imaginar. Para terminar, os dejamos con un video y unos enlaces que os podrían resultar interesantes para complementar la información del artículo.

Vídeo sobre la anemia

En este vídeo tienes más información acerca de la anemia:

Cómo prevenir la anemia

Para prevenir problemas de anemia debemos llevar una alimentación rica en hierro así como hacernos análisis cada tres meses para que el médico esté al corriente de nuestra salud. A continuación te dejamos algunas claves de la dieta para prevenir la anemia.

Dieta para la anemia

Como ya sabemos, el hierro es un mineral que se encuentra por todo nuestro cuerpo y se encarga de muchas funciones principales del mismo por lo que tanto la falta como el exceso de hierro en el cuerpo puede provocarnos muchos desajustes en nuestra salud. Normalmente, como hemos visto en el anterior apartado, la falta de hierro viene provocada o por un fallo de absorción de hierro en el tracto digestivo, un problema de sangrado o simplemente una mala dieta no rica en hierro que suele ser la razón más habitual.

La carencia de hierro o anemia suele aparecer en en niños más pequeños (de seis meses a dos años, más o menos) aunque también puede aparecer en adolescentes así como en embarazadas y durante el período de lactancia.

Aunque el tratamiento que nos suelen proponer en casos de carencia de hierro es a base de un medicamento a base de hierro que se toma vía oral pero nosotros también te recomendamos cambiar tu dieta e incluir en ella más alimentos ricos en hierro.

Lo primero que debes saber es que si tomas sumplementos de hierro debes hacerlo entre comidas porque así nuestro cuerpo lo absorbe mejor cuando nuestro estómago se encuentra sin comida. También recomiendan tomarlo con zumo de naranja porque la vitamina C ayuda a que el hierro se conserve mejor y nuestro cuerpo lo adquiera mejor.

En cuanto a la dieta, primero debemos hacer una diferencia entre los distintos tipo de hierro que ingerimos proveniente de alimentos, dependiendo de su origen. El hierrro puede provenir de un animal, a lo que llamaremos “hemo” o de un vegetal, a lo que llamaremos “no hemo“. Los expertos recomiendan el que proviene de animal porque suele ser más efectivo. Este tipo de hierro lo podemos encontrar en la carne roja pero también en otras carnes como el conejo (excelente para cualquier dieta porque además nos ayuda a acelerar el metabolismo), el pavo…y también en el pescado como pueda ser en el rape o en las sardinas. También podemos encontrar hierro animal en mejillones (también muy recomendados para la salud), almejas o berberechos. La yema de huevo también es una excelente fuente de hierro.

Por otro lado, en cuanto al hierro de origen vegetal o “no hemo” se encuentra en las verduras conocidas como “verduras de hoja” nosotros te recomendamos las espinacas pero también puedes optar por acelgas e incluso decantarte por legumbres ya que como habrás oído muchas veces, las lentejas también son una fuente excelente de hierro. Aunque con esto debemos tener cuidado ya que el hierro “no hemo” es más difícil de absorber porque suele venir acompañado de ácido fítico o ácido oxálico, que hacen que al cuerpo de cueste más nutrirse del hierro de los alimentos.

Como decíamos, otra fuente estupenda de hierro es la vitamina C que podemos encontrarla en todas las frutas cítricas como la naranja, el pomelo o la fresa.

 

Consejos prácticos para combatir la anemia

  • Tomar cada día para comer un plato de verduras ricas en hierro junto con carne o pescado rico en hierro también
  • Acompañar las comidas de un aliño hecho a base de perejil y limón
  • Tomar como postre frutas que contengan vitamina C
  • No tomar café ni té, así como tampoco vino ni vinagre
  • Reducir el consumo de alimentos ricos en fibra como los productos integrales
  • No combinar lácteos con alimentos ricos en hierro

 

Enlaces de interés:

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