Escrito por Tendenzias

Pie equinovaro | Causas y tratamiento

A lo mejor no lo conoces como pie equinovaro, pero es fácil que hayas oído hablar de este defecto con el nombre de pie zambo o pie bot. Es una enfermedad congénita que puede ser por causas hereditarias genéticas o no.

Hipócrates (460 – 370 a.C.) fue el primero en describir con detalle esta malformación, por lo que podemos afirmar que existe desde hace más de 2000 años. Aún así, poca gente sabe bien lo que es.

No es una enfermedad muy conocida. Por eso en DeMedicina hoy vamos a darte todas las claves sobre el pie equinovaro. Qué es, por qué surge y los tratamientos disponibles al respecto.

Qué es el pie equinovaro

Lo primero que debemos tener claro es qué es el pie equinovaro. Para entenderlo bien podemos acudir a la etimología de la palabra. Y es que el termino “varus” significa “girado hacia dentro”. De hecho, si nos fijamos en el término científico de esta anomalía podemos entender mejor lo que significa:

  • Talipes equinovarus
  • El término talipes proviene del latín talus: ‘tobillo’, y pes: ‘pie’.
  • Equino (equus), por su parecido al pie de un caballo.
  • Varus: ‘girado hacia dentro’.

Es decir, es unamalformación que aparece en el nacimiento por la cual la planta del pie está girada hacia dentro. O mejor dicho, los pies, ya que en el 50% de los casos ocurre en ambos pies.

Es una malformación que se da en 1 de cada 1000 bebés, siendo más frecuente en niños que en niñas. Aun así, puede darse en ambos sexos.

Causas del pie equinovaro

Lo que ocurre cuando hay un pie equinovaro, o ambos, es que los tendones de la cara poaterior e interna de las piernas son más densos de los normal. Es decir, contiene más células y menos tejido laxo de lo que suele ocurrir. Esto provoca un crecimiento anómalo de los tejidos y da lugar a la deformidad. 

Esta anomalía comienza en el feto y se va desarrollando a lo largo del embarazo de manera progresiva, llegando a su auge en el momento de nacer.

Debido a que el crecimiento de este tipo causa una postura anómala del pie los huesos no están dispuestos de manera normal y la postura del pie acaba siendo retorcida. Tanto los músculos como los ligamentos se tensan y no permiten que la postura sea natural.

¿Cuáles son las causas que se barajan hoy en día para que se produzca esta anomalía? No está claro cuál es el motivo principal, pero sí se ha encontrado relación con algunos factores tales como:

  • Síndrome de Edwards: la trisomía 18 es un defecto genético que presenta tres copias del cromosoma 18. Quienes sufren esta enfermedad presentan a menudo pies equinovaros.
  • Causas genéticas: si varios antecesores lo han sufrido hay muchas posibilidades de heredarlo.
  • Compresión intrauterina
  • Síndrome de banda amniótica
  • Espina bífida quística
  • Uso de MDMA: está directamente relacionado con el consumo de éxtasis durante el embarazo.

Normalmente se diagnostica durante los primeros meses de la gestación, ya que es posible (y fácil) detectarlo en una ecografía. Al menos, si no se puede confirmar al 100% sí se puede diganosticar la sospecha prenatal. Suele ser posible verlo bien en pruebas a las 20 semanas de embarazo.

Una vez que el bebé está fuera es fácil declarar el diagnóstico de confirmación observando ambos pies del bebé. Si mediante manipulación no se lograr una postura normal, es sin duda un pie equinovaro.

Como ves, detectar si un niño tiene esta anomalía es fácil y rápido. Esto permite que se puedan aplicar tratamientos desde el primer momento para poder corregir la malformación. Vamos a ver qué tratamientos existen.

Tratamientos para el pie equinovaro

Aunque se trata de una enfermedad visualmente aparatosa, no es excesivamente peocupante, ya que hay tratamiento para ella. La principal recomendación es poner remedio desde el primer momento.

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A lo largo de la historia se han intentado diferentes tratamientos para corregir esta anomalía. Entre ellos se han intentado diferentes tipos de operaciones quirúrgicas, que actualmente no se recomiendan. Este tipo de operación presenta resultados magníficos a corto plazo, pero no tanto a largo plazo.

El tratamiento más famoso, y que se utiliza actualmente, es el método Ponseti. Lo creó en 1948 Ignacio Ponseti al ver que los métodos anteriores no eran efectivos. Se trata de un sistema que utiliza diferentes enyesados para corregir la postura de los pies. Son diferentes yesos que se van cambiando a lo largo del tiempo, siendo la duración total del tratamiento de un mes y medio.

En 1963 el doctor Ponseti había conseguido ya una tasa de corrección del 98%, siendo las tasas de otros autores de un 87%. Estos datos los publicó en la revista Journal of Bone and Joint Surgery y alcanzando así la fama.

Según este método el primer yeso se coloca en los primeros días del bebé para colocar el pie o los pies en posición de supinación. Este yeso se sustituye por otro, y más adelante por otros sucesivamente. Estos yesos van colocando el pie poco a poco en posición de más abducción, hasta conseguir una postura normalizada.

La última de las fases de este tratamiento se centra en corregir el equino, es decir, el giro interior. Para ello hay que realizar un corte en el tendón de Aquiles. Es una incisión muy pequeña que se realiza sin dolor y que permite colocar correctamente el último yeso.

Esta operación se realiza de manera ambulatoria con anestesia local, y se realiza en muy poco tiempo. Es la única intervención quirúrgica que hay que realizar con el método Ponseti. 

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Una vez que hayan pasado tres semanas desde la intervención y la colocación del ultimo yeso, este ya se retirará. Acto seguido se puede colocar una férula abductora que se mantendrá durante cuatro meses de manera continuada. 

Después de esos cuatro meses los niños dormirán con la férula hasta los cuatro años, evitando que vuelvan las malas posturas en los pies. Si el pie equinovaro volviera a parecer siempre se puede volver a enyesar y manipular, aunque no suele ocurrir.

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