Escrito por Tendenzias

Fascitis plantar: síntomas, ejercicios y tratamiento

Diariamente realizamos actividades como correr, saltar o caminar, sin tener en cuenta que nuestros pies son, la base de todo el cuerpo y la forma que tenemos los seres vivos bípedos de desplazarnos. Por lo tanto, cualquier desajuste, fallo o patología relacionada con los pies supone un desajuste en todo el cuerpo. Entre las dolencias más comunes encontramos la Fascitis Plantar, conozcamos qué es, qué síntomas tiene, qué ejercicios son recomendables o que tratamientos existen para esta dolencia, todo ello en este artículo al que hemos titulado Fascitis Plantar: Síntomas, ejercicios y tratamiento.

Fascitis Plantar | Qué es la Fascitis Plantar

Puede que algunas veces te hayas sentido los talones doloridos, esto puede deberse a una dolencia llamada Fascitis Plantar. La fascitis plantar se produce cuando el ligamento que recorre la parte inferior del pie, llamado fascia, se inflama, esta inflamación provoca un desplazamiento de la grasa que sirve de almohadilla entre el ligamento y el hueso del talón, lo que provoca que el hueso roce constantemente con éste ligamento provocando desgarros, dolor e inflamación.

El síntoma de talón doloroso, se debe a la compresión de la almohadilla grasa y su desplazamiento hacia arriba, lo que deja sin protección al hueso del talón.

La inflamación puntual en el tejido conectivo grueso de la planta del pie, que se fija al talón, lo que se llama “aponeurosis o fascia plantar”, generando un dolor en la base del talón, intensificándose en las mañanas, motivado por la rigidez nocturna.

Muy a menudo esta dolencia suele ir acompañada de otra como es el espolón calcáneo, la mayoría de las veces no produce síntomas. El espolón calcáneo, es una calcificación o pico que se genera en el talón, esta calcificación se produce sobre la superficie del hueso calcáneo y a menudo se encuentran relacionados con la fascia plantar.

Para los deportistas es un verdadero retraso en su entrenamiento, ya que esta dolencia le impedirá durante un tiempo, realizar actividades deportivas,  para no incrementar la presión en la zona.

Causas de la fascitis plantar

Como ya hemos indicado, la fascitis plantar se suele provocar por la aparición de una protuberancia en el espolón calcárea. Esta es la causa médica principal, aunque no la única. Sin embargo, hay que decir que existen ciertos factores que influyen en la aparición de la fascitis plantar.

Uno de ellos es la sobrecarga de trabajo en la zona, que puede ir debilitando los tejidos e ir haciendo que aparezca la fascitis. Esto es un síntomas bastante habitual en deportistas, sobre todo en personas que hacen atletismo y runners de medias y largas distancias. Esto se puede agudizar al pisar sobre terrenos iregulares, o al subir y bajar constantemente pendientes pronunciadas.

Otra de las razones para que aparezca la fascitis plantar son las propias características óseas del pie, siendo más fácil su aparición en personas que tienen los pies demasiado planos o curvos, así como en personas que tienen problemas de pisada.

El peso también es otro de los factores que pueden influir en la aparición de fascitis plantar, ya que implica que se carga mayor peso en la zona, facilitando la sobrecarga gradual de la zona. Asimismo, la edad también es otro factor a tener en cuenta, pues el desgaste óseo es mayor.

Estas son las principales causas de la fascitis plantar, pero no podemos dejar de citar otras menos frecuentes como los problemas en el tendón de Aquiles (o también en el caso de personas que tengan este tendón demasiado rígido) o problemas en el músculo sóleo.

Ahora ya sabemos algunas de sus posibles causas de la fascitis plantar. Pero, ¿cuáles son los síntomas que la caracterizan?

Fascitis Plantar | Síntomas de la Fascitis Plantar

Cuando acudimos al médico con dolores punzantes o ardor en el talón del pie, seguramente estemos dándole unas pistas muy fiables al doctor, ya que tanto el ardor como las punzadas son síntomas y las quejas más comunes cuando se diagnostica fascitis plantar.

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Los dolores más agudos se sufren, en la mayoría de los casos, por la mañana y más concretamente cuando nos levantamos. El motivo es que mientras estamos relajados, durmiendo, el ligamento de la fascia se contrae. Cuando nos levantamos y ponemos el pie en el suelo, al poner el peso del cuerpo sobre el pie, con la presión que se ejerce, el ligamento se vuelve a estirar, tensándose y provocando un dolor muy agudo.

Este dolor irá mitigándose a medida que el tejido comienza a calentarse. Los dolores son intensos e incluso en algunos casos insoportables sobre todo cuando el pie realiza el movimiento de flexión al andar, sobre todo cuando el peso recae en ese pie.

Normalmente el dolor se suele localizar en el talón, pero dependiendo de la gravedad de la lesión éste puede llegar a extenderse hasta los dedos del pie. Dentro de las etapas de dolor podemos distinguir dos fases:

Primera Fase: Los primeros síntomas son el comienzo del dolor, son los que se producen como hemos comentado, al levantarse por la mañana o bien tras periodos prolongados sentados. El dolor comienza a disminuir según se va calentando el ligamento hasta llegar a desaparecer. En las personas que realizan deporte, el dolor desaparecerá a los pocos minutos de comenzar el ejercicio.

Segunda Fase: El dolor se hace mucho más intenso y tarda en desaparecer mucho mas tiempo, ahora no se trata de pocos minutos sino de periodos más prolongados, quizás necesites levantarte más tranquilamente ya que puede tardar en bajar de intensidad incluso media hora.

En esta segunda fase, comenzar a caminar se hace difícil y doloroso, bajar escaleras, subir o bajar cuestas, ejercicios rutinarios que diariamente realizamos, ahora son una verdadera tortura. Cuando bajamos una escalera, el pie se flexiona lo que provoca un estiramiento de la fascia y por tanto dolor.

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La Fascitis Plantar no produce dolor mientras estemos en posición relajada o en reposo ya sea sentados o acostados. Pero mucho cuidado, ya que el dolor que produce al andar la fascitis puede obligarnos a pisar de forma innadecuada provocando lesiones de espalda o cuello.

Fascitis Plantar | Tratamiento para la Fascitis Plantar – Ejercicios

Cada individuo responderá de forma diferente ante el tratamiento, pero lo primero que debemos abandonar son las actividades deportivas mientras dure la lesión, de lo contrario lo que conseguiremos es agravar la situación. Los tratamientos mas habituales son:

Ortesis. Es un dispositivo o plantilla que se introduce en los zapatos. Se trata de un soporte para el talón que ayudará a la distribución de pesos cuando apoyemos el pie al andar, aliviando los dolores.

Estiramientos: Como ya hemos comentado los dolores son mayores durante el día, cuando nos levantamos por lo que realizar estiramientos tanto de los gemelos como del sóleo, ayudará a mitigar los dolores, ya que estamos ejercitando de forma suave ya que la retracción de los músculos es uno de los motivos que provocan la inflamación y por tanto el dolor.

Inyecciones de Corticoesteroide: Se trata de suministrar la medicación en la fascia dañada para conseguir reducir los dolores, este sistema es rápido pero no puede prolongarse demasiado en el tiempo.

Ondas de choque:  Las ondas sonoras pueden viajar a través de los tejidos que se encuentran dañados o rasgados. Las ondas de choque estimularán la curación de los tejidos.

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Cirugía: Cuando la Fascitis Plantar llega a un grado evaluado como crónico o grave, no quedará más remedio que recurrir a la cirugía. No es una cirugía sencilla pero en muchas ocasiones es la única solución.

Ejercicios para aliviar los dolores producidos por la fascitis plantar

  • Ejercicio 1

En un escalón, ponte con las puntas de los pies en el extremo del escalón, eleva ligeramente los talones y bájalos con cuidado y sin doblar las rodillas.

Notarás como los dedos se elevan, tensa el pie durante aproximadamente 30 segundos y recupera la posición inicial. Este ejercicio lo repetiremos 10 veces, tres veces al día.

  • Ejercicio 2

Delante de una pared, apoya las manos sobre ella, estira los brazo y coloca una pierna estirada hacia atrás mientras la otra pierna la estiramos hacia delante.

Sin levantar los talones, nos inclinamos hacia adelante y tensamos los talones, esta posición la mantendremos durante 30 segundos. Este ejercicio lo repetiremos 10 veces, tres veces al día.

  • Ejercicio 3

Nos ayudaremos de una pelota o una lata de refresco. Situaremos el pie sobre la pelota ejerciendo presión con la planta sobre ella, ahora realizaremos ejercicios de deslizamiento hacia adelante y hacia atrás, dejándola rodar.

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Este ejercicio lo repetiremos con cada pie unas 50 veces al día, de esta forma conseguiremos relajar la planta del pie de las tensiones.

  • Ejercicio 4

En este ejercicio, estiraremos la planta del pie todo lo que podamos, con las manos doblamos los dedos de los pies hacia atrás, prestando especial atención al dedo pulgar.

Este ejercicio lo realizaremos primero con las rodillas flexionadas y luego con las piernas estiradas. En cada ejercicio aguantaremos el estiramiento durante 30 segundos. Este ejercicio lo repetiremos 3 veces al día en series de 10 repeticiones.

  • Ejercicio 5

Sentados en el suelo, estiramos la planta del pie tensando los dedos. Realizaremos un ligero y suave masaje con las yemas de los dedos, en la fascia plantar mientras ésta está estirada, realizando movimientos circulares.

Según vayas realizando estos masajes, notarás como la fascia comienza a relajarse. Estos ejercicios los realizaremos durante unos minutos, parando cuando notemos que el músculo se relaja.

Cómo prevenir la fascitis plantar

En un punto anterior te hablamos de los principales factores que podían causar la fascitis plantar. Precisamente, el tener algunos de estos factores controlados nos puede ayudar a prevenir este problema.

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Por ejemplo, hay que intentar controlar el sobrepeso, ya que es una de las principales causas de este problema. Pero además de esto hay muchos otros consejos que se pueden llevar a cabo. Básicamente, todos aquellos ejercicios o actitudes que ayuden a fortalecer las plantas de los pies, pero sin sobrecargarlas en exceso.

En este sentido, todo lo que sean ejercicios de tobillo o para fortalecer las plantas de los pies, los masajes o los estiramentos son muy recomendables, tanto para liberar la carga de trabajo en los momentos que la zona esté más tensa, como para prepararla para ejercicio físico más intenso.

Del mismo modo, hay que evitar una vida sedentaria, sí, pero también el pasar demasiados horas seguidas de pie. Para aquellos que hagan ejercicio, hay que intentar correr por superficies que no siempre sean demasiado duras. Asimismo, es muy importante el calzado, sobre todo para las personas que tienen algún problema en las plantas de los pies o una forma de pisar particular.

Factores de riesgo de la fascitis plantar

Relacionado con el punto anterior, hay ciertos factores de riesgo que favorecen la aparición de la fascitis plantar. Estos factores de riesgo puede ser variados, pero casi siempre se relacionan con un sobreesfuerzo en el talón o plantas de los pies.

Por ejemplo, son bastante propensos a tener esta dolencia los deportistas que se exigen demasiado trabajo en la zona. Es una dolencia muy típica de futbolistas o atletas que, por su trabajo físico, están obligados a trabajar mucho con los talones y plantas de los pies.

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También es frecuente su aparición en las personas que, por ejemplo por trabajo, tienen que pasar una gran cantidad de horas al día de pie. No hace falta que haya que caminar demasiado. Con estar de pie ya se fuerzan las plantas de los pies y se puede ver afectada la fascia plantar, pudiendo aparecer así la fascitis.

Otro de los factores de riesgo que puede favorecer la aparición de la fascitis plantar es el cargar demasiado peso sobre los pies, o más peso del habitual. Esto puede ocurrir frecuentemente en personas que tienen sobrepeso o en mujeres embarazadas.

Por otro lado, la fascitis plantar puede venir debida a defectos óseos en las plantas de los pies que impiden que la persona pise de forma adecuada. Esto puede suceder en las personas que tengan, por ejemplo, los pies planos.

Por último, también se puede citar la edad como uno de los factores de riesgo para la aparición de la fascitis plantar.  Las personas en edad adulta pueden ser más propensas a sufrirla, sobre todo si tienen algún otro tipo de dolencia ósea, caso de artritis.

Si tenemos algún dolor en el talón y planta del pie, es probable que tengamos un principio de fascitis plantar. En ese caso lo más importante es acudir al diagnóstico de un profesional. En cualquier caso, nosotros mismos nos podemos dar cuenta de lo avanzada o grave que es la dolencia.

Normalmente comienza con dolores después de realizar el ejercicio físico. Si es más graves producirá dolores antes y después del ejercicio físico. Más grave todavía será si produce dolor antes, durante y después de hacer ejercicio. Y por último, si nos duele todo el tiempo es que hemos dejado pasar demasiado tiempo antes de tratarlo.

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Diagnóstico de la fascitis plantar

El diagnóstico de la fascitis plantar, aunque es bastante sencillo, debe ser realizado por un profesional. El diagnóstico se basa, normalmente, en el análisis de las dolencias de la persona, y en un examen físico de la planta del pie.

Este examen físico se basa en la búsqueda de hinchazones, enrojecimientos o prominencias óseas en la planta del pie. El médico también puede someter al pie a diferentes movimientos para comprobar si producen dolor en el paciente (hacer que camine de puntillas, tirar del pie y los dedos hacia atrás con la pierna extendida, etc).

Generalmente con esta exploración ya es suficiente para determinar si el paciente tiene fascitis plantar. Sin embargo, en algunas ocasiones, sobre todo en casos de deportistas profesionales, se pueden llevar a cabo otros métodos más complejos, como puede ser el análisis de la marcha o carrera del paciente (lo que se denomina análisis biomecánico).

También, es posible que el médico necesite hacer alguna radiografía de la zona, por ejemplo para comprobar si existe algún tipo de hinchazón en el espolón calcáneo o descartar otras dolencias. En todo caso, los problemas en el espolón calcáneo no tienen por qué indicar que exista fascitis plantar. Como decimos, las radiografías, al igual que el análisis de la marcha u otros métodos como las resonancias, no suelen ser necesarias para el diagnóstico de la fascitis plantar.

Qué es el espolón calcáneo

El espolón calcáneo es un dolencia que puede ser a veces confundida con la fascitis plantar. Sin embargo, son dos dolencias distintas, aunque es cierto que la aparición de una puede a veces llevar a la otra. Aproximadamente el 5% de personas que tienen espolón calcáneo tendrán también fascitis plantar.

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Mientras la fascitis plantar se debe a una inflamación en la fascia plantar, el espolón calcáneo es una protuberancia que aparece en el talón, es decir, es un tumor beningno. Se trata de un recrecimiento de hueso, esto es, se crea en el talón una protuberancia ósea que crece por sí misma y que suele adoptar una forma de gancho. Evidentemente, esta protuberancia causa dolor al entrar en contacto el talón con el suelo.

La fascia plantar puede influir en la aparición del espolón calcáneo. Del mismo modo, muchos de los factores de riesgo que hemos comentado antes para la fascitis plantar se podrían aplicar ahora para el espolón calcáneo.

Hay que recordar que la fascitis plantar y el espolón calcáneo, aunque parecidas, no son dolencias iguales, de hecho el tratamiento para ellas no es el mismo. Por tanto, siempre es importante que sea un profesional cualificado el encargado de darnos el diagnóstico.

Cómo hacer un auto-masaje para el pie para la fascitis plantar

Una de las mejores maneras de prevenir la fascitis plantar es hacernos automasajes para liberar tensiones de las plantas de los pies cuando han soportado demasiado peso o trabajo. La mayoría consisten en sencillos masajes que podemos hacernos a nosotros mismos en nuestra propia casa.

Por ejemplo podemos masajear con nuestros pulgares el entro de la planta del pie e ir desplazando los pulgares hacia adelante y hacia atrás por la planta. También podemos optar por hacer movimientos circulares con los pies, intentando que sea la planta la que trabaje más que el tobillo. Otro ejercicio útil es tirar de los dedos de los pies hacia detrás y hacia delante.

Todos estos ejercicios están encaminados a fortalecer y mejorar la elasticidad de la zona, además de liberar las tensiones acumuladas. En este vídeo puede ver mejor cómo hacer estos masajes para prevenir la fascitis plantar:

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Seguro que con estos masajes consigues que las plantas de tus pies estén muchos más descansadas y evitarás la aparición de los problemas en la fascia plantar.

Esperamos haberte ayudado con este problema tan incómodo y que tantos quebraderos de cabeza les da a muchos deportistas.

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En las próximas actualizaciones os iremos informando de nuevos ejercicios para mejorar esta dolorosa inflamación. En Demedicina, sabemos que con el dolor no se puede llevar una buena calidad de vida, por este motivo hemos seleccionado unos enlaces, que seguro te van a interesar:

Demedicina.com

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