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Espondiloartrosis: qué es, causas y tratamiento

Con el paso de los años, el cuerpo humano se va degenerando y su funcionalidad ya no es la misma, por lo que debemos poner mucha atención a los cambios físicos que presentemos, pues éstos nos dirán qué enfermedad o dolencia tenemos.

En etapas avanzadas como en la tercera edad, es común presentar dolencias como la Espondiloartrosis, una enfermedad que poco a poco nos hará perder el movimiento y nos causará dolor en la espalda baja.

Sin embargo, la Espondiloartrosis no sólo está asociada a las personas de la tercera edad sino que la podemos sufrir por cuestiones genéticas. Si tú sufres de esta enfermedad, o conoces a alguien cercano que la padezca, quédate en éste espacio para conocer un poco más de ella y de su tratamiento.

Qué es la espondiloartrosis

La espondilortrosis es un padecimiento degenerativo que afecta principalmente las articulaciones y la espalda baja; esta dolencia está asociada a la pérdida de cartílago y al desgaste de las vértebras, lo cual provocará que el peso que la columna aguanta sea inferior cada vez más.

La espondiloartrosis se incluye en las enfermedades de origen reumático, alrededor del mundo, muchas personas que superan los 60 años son afectadas por este mal. Aunque también pueden ser un mal hereditario, razón por la cual las personas de menor rango de edad deberán estar alertas de su salud.

Lamentablemente, la espondiloartrosis es una enfermedad silenciosa y no suele presentar muchos síntomas. Por este motivo, se debe prestar mucha atención a los primeros síntomas que pueden ser malformaciones, leve y constante ardor en la zona, así como gradual pérdida de fuerza en la espalda baja.

Es importante tomar en consideración los síntomas primarios, ya que la atención oportuna podría inhibir secuelas provocadas por la espondiloartrosis como espolones óseos, dolor agudo o inmovilidad.

Causas de la espondiloartrosis

Las causas de la espondiloartrosis son múltiples, desde factores como la edad hasta la mala alimentación. Una buena manera de prevenir su aparición es practicar ejercicio con mucha frecuencia y comer sanamente para evitar el desgaste del cartílago y del hueso.

La primera causa es la edad, a partir de los 60 años la masa muscular y ósea se deteriora con mayor rapidez, por lo cual es frecuente que la espondiloartrosis se haga presente.

La segunda causa es de origen hereditario. Si alguien en nuestra familia ha padecido de espondiloartrosis, lo ideal es aumentar nuestro nivel de calcio y hacer ejercicio con mayor frecuencia, ya que el riesgo de padecer espondiloartrosis aumenta si no cuidamos nuestro cuerpo.

Una tercera causa que provocará la posible aparición de la espondiloartrosis es el sedentarismo. Quizá el trabajo nos obliga a pasar largas jornadas en una silla. Sin embargo, debemos ponernos en movimiento, pues está demostrado que la inactividad desgasta con mayor rapidez el cartílago y el hueso que el ejercicio.

La mala alimentación es un factor de riesgo que propicia la aparición de espondiloartrosis. La falta de calcio hace que nuestros huesos se hagan porosos y frágiles, una alimentación rica en vitaminas, minerales y calcio hará una gran diferencia.

Como hemos visto, no existe una única causa ya que la edad es el factor fundamental, el envejecimiento de los huesos o el desgaste de los ligamentos que sujetan la columna vertebral, pero si existen unas consecuencias de sufrir espondiloartrosis como son:

  • Espolones. Con la degeneración de los discos interventrebrales, en algunos casos, nuestro organismo reacciona generando mayor cantidad de hueso, con el fin de reforzar y fortalecer la columna vertebral. Estas osificaciones extras, reciben el nombre de espolones. Los espolones pueden generar pinzamientos en la médula o raíces nerviosas.
  • Debilidad de los discos y degeneración de los mismos
  • Hernias de disco. Cuando los discos comienzan a degenerarse, a menudo parecen una especie de lajas o grietas que presionan la médula provocando Hernias de disco.
  • Discos abultados
  • Artrosis articular

Síntomas de la espondiloartrosis

Aunque la espondiloartrosis es una enfermedad relativamente silenciosa, hay ciertos síntomas que aparecen y nos dan las primeras señales de alarma para tratarnos oportunamente. El dolor enclavado en la espalda baja es el síntoma más común.

Como hemos mencionado en párrafos anteriores, el hueso y las articulaciones se desgastan rápidamente y el propio peso del cuerpo que sostiene la espalda baja causará un dolor punzante y una constante sensación de ardor en la Espondiloartrosis.

En ocasiones el dolor puede ser tan agudo que provoque inmovilidad. Cuando el dolor de la espondiloartrosis es moderado, caminar un poco hará que las molestias se evaporen. Sin embargo, en casos crónicos el dolor hará que la persona sea incapaz de moverse, porque la simple rozadura del hueso con las articulaciones provocará una reacción en cadena de malestar.

En situaciones mucho más complejas, la espondiloartrosis podría  conllevar a malformaciones en la espalda baja. El problema de esta enfermedad es que no sólo se ubica en la espalda baja, sino que puede tener ciertas ramificaciones en su entorno, al estar todos los huesos y articulaciones íntimamente conectados, es muy fácil que otros huesos puedan perder fuerza y tener malformaciones irreversibles.

En rasgos generales podemos decir que los síntomas más habituales de la espondiloartrosis, según la región donde se encuentre localizada la dolencia serán:

Síntomas comunes o generales de la espondiloartrosis:

  • Dolor en la zona donde se encuentra localizada la afección, normalmente suele ser dolor de espalda y/o cuello.
  • Cuando además se ha provocado una hernia discal, sentiremos;
    • Dolor que se extiende a lo largo de las extremidades, tanto brazos como piernas.
    • Sensación de hormigueo y acolchamiento en la zona afectada
    • Cuando el nervio se ha pinzado, también sentiremos debilidad en la extremidad

Ahora bien, cuando la afección está localizada en:

Espondiloartrosis Cervical

  • Dolor de cuello que puede extenderse por los brazos
  • Debilidad en las extremidades, posible aparición de espolones cervicales
  • Dificultad para tragar

Espondiloartrosis Torácica

  • Dolor cuando flexionamos el tronco hacia adelante o cuando realizamos ejercicios de hiperextensión.

Espondiloartrosis Lumbar

  • Dolor y rigidez sobre todo al levantarnos
  • El dolor se agudiza cuanto mayor tiempo nos mantengamos en la misma posición, el dolor lo provoca la presión de las vértebras.
  • Notamos dolor al levantar peso
  • Dolor en la parte baja de la espalda que puede irradiarse hacia las extremidades inferiores llegando a afectar a piernas y pies.

Tratamiento para la espondiloartrosis

El Tratamiento para la espondiloartrosis jamás se basará en remedios caseros, es importante asistir con un médico y un fisioterapeuta para que provean de los medicamentos y terapias oportunas.

Cuando se asiste con el especialista de la salud, es común que receten medicamentos para controlar el dolor, multivitamínicos, dieta rica en vitaminas, minerales y calcio; así como reposo y una correcta terapia para recuperar la movilidad.

Es importante acudir al médico para que nos recete los fármacos adecuados para tratar la inflamación y el dolor. Muchas veces, las personas solemos auto medicarnos, pero recordemos que el dolor provocado por la espondiloartrosis es muy agudo y no es fácil tratarlo con cualquier medicamento.

Los fármacos para tratar el dolor devenido de la espondiloartrosis suelen quitar el dolor de una manera más rápida y eficaz, que otros medicamentos que solo están creados para tratar dolores superficiales.

Aunado a los fármacos, cuando nos enfrentamos a un padecimiento derivado del desgaste de las articulaciones y huesos es frecuente que el tratamiento de fisioterapia se enfoque a la natación, pues en el agua se tiene mayor movilidad y flexibilidad para realizar los ejercicios.

También es importante resaltar que los masajes juegan un papel importante en la recuperación, los masajes en la espalda son indicados para tratar la espondiloartrosis, generalmente estos masajes los realizan especialistas. Sin embargo, en las primeras sesiones algún familiar puede acudir con nosotros para que el experto de la salud le indique como realizarlos en casa y así acelerar el proceso de sanación.

En casos severos y crónicos, cuando la enfermedad de la espondiloartrosis ha avanzado mucho,  el médico evaluará la posibilidad de someter al paciente a una cirugía, esta posibilidad sólo tomará forma en caso de que los huesos y las articulaciones no respondan positivamente a los tratamientos médicos y de fisioterapia.

Qué es la espondiloartrosis generalizada

Podemos decir que la espondiloartrosis generalizada, es una dolencia que se produce de forma general o global en la columna vertebral, a menudo no se puede localizar exactamente la zona concreta ya que suele afectar a mas de una, sobre todo las zonas de la columna que más trabajo realiza, como son las cervicales y las lumbares.

Grado de minusvalía por espondiloartrosis

Cuando una persona se ve afectada por espondiloartrosis, como hemos visto, comenzará a perder movilidad, sus articulaciones posiblemente le impedirá realizar ciertas labores o tareas, por lo que podría quedar incapacitado para realizar la tarea que habitualmente realizaba, viéndose obligado a iniciar un expediente de minusvalía.

Para iniciar dichos trámites, primero habrá que realizar una valoración, expresada en grados y porcentajes, de la zona afectada. De esta forma se solicitará la realización de diversas actividades o movimientos concretos, con el fin de una valoración más exacta.

Cuando se trata de incapacidad laboral o invalidez, se pedirá al afectado que realice los movimientos que habitualmente debe realizar en su labor diaria y así comprobar la dificultad de éste en realizar ciertos movimientos.

El estudio que acompañe el expediente deberá explicitar si además se aprecia existencia de osteofitos, las limitaciones funcionales del paciente y como puede afectar a su labor diaria. En estos estudios se tendrán en cuenta los porcentajes de:

  • Flexión
  • Extensión
  • Rotación

Se tendrá en cuenta la sintomatología del paciente y sus carencias funcionales, se medirá la capacidad de giro del cuello así como la elevación o flexión de éste, por lo que se le pedirá al afectado que realice movimientos rotatorios con el cuello, que intente subir la barbilla lo mas posible, para medir la extensión del cuello y también se le pedirá que intente tocar con la barbilla en el pecho, movimiento de flexión.

Se determinará cual es la causa de la limitación, si se trata de una causa física, es decir imposibilidad anatómica de realizar dicho movimiento o bien, si el causante es la aparición de dolor o incluso episodios de vértigo.

Estas pruebas variarán en función de la zona afectada, así podemos destacar las siguientes tablas de ponderación con lo que sería una graduación normal:

La valoración funcional, también será fundamental a la hora de otorgar un grado de minusvalía, así:

  • Lesiones de Grado 1-2, cunado el déficit funcional es leve o moderado, generando un déficit comprendido entre el 15% y el 20%.
  • Lesiones de Grado 3, cuando el déficit funcional es moderado a grave, generando un déficit entre el 30% y el 60%.
  • Lesiones de Grado 4, en este caso el déficit funcional es elevado y muy grave, obteniendo un déficit de movilidad comprendido entre el 60-90%.

Según las alteraciones radiológica estas valoraciones responderán al siguiente criterio.

  • Minusvalía de Grado 1: Retoque de la cortical
  • Minusvalía de Grado 2: Retoque de la cortical y además pinzamiento de la articulación
  • Minusvalía de Grado 3: Osteofitos, mas tejido óseo de lo normal cerca del cartílago de la articulación, esto es provocado por el desgaste.
  • Minusvalía de Grado 4: Es el caso más grave y prácticamente engloba todas las anteriores, es decir se produce retoque de la cortical, pinzamiento, osteofitos y además aplastamiento o/y deformación.

Tipos de espondiloartrosis

Tension cervical columna

Como ya hemos comentado la espondiloartrosis es quizás un término demasiado amplio ya que se utiliza de forma general cuando nos referimos al desgaste de los discos que se localizan entre las vértebras, pero estas vértebras se distribuyen por toda la columna vertebral, por lo que podemos hablar de tres tipos diferenciados de espondiloartrosis.

  • Espondiloartrosis Cervical. Se trata del desgaste de los discos localizados en la zona del cuello.
  • Espondiloartrosis Torácica. Cuando los discos afectados se encuentran localizados en la zona media de la espalda.
  • Espondiloartrosis Lumbar. La afección se encuentra localizada en la parte baja de la espalda, son los discos de las vértebras lumbares las que se encuentran desgastadas o aplastadas.

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