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Epicondilitis o Codo de Tenista: qué es, causas, síntomas y tratamiento

La verdad es que no podían haber puesto un nombre mas snob a una dolencia tan molesta y dolorosa. Una dolencia atribuida a los profesionales del tenis porque el movimiento que éstos realizan con la raqueta provoca que el epicondio se inflame, provocando la Epicondilitis o Codo de Tenista. Hoy en nuestro artículo vamos a conocer en más profundidad qué es, causas, síntomas y tratamiento a seguir para tratar esta dolencia, molesta, dolorosa y en algunos casos incapacitante.

A pesar de que su nombre puede llamar a la equivocación, la epicondilitis o codo de tenista no es exclusivo de los tenistas o del gremio deportivo. Es, de hecho, una enfermedad bastante común en aquellas personas que realizan trabajos manuales y esfuerzos relacionados con el brazo, el codo y la espalda. Sobre todo con la compleja articulación del codo.

Si deseas saber de qué se trata está enfermedad, qué la provoca y, sobre todo, cuáles son sus síntomas y sus alternativas de tratamiento, sigue leyendo, y tendrás todas las respuestas que necesitas sobre la epicondilitis.

Qué es epicondilitis o codo de tenista

En términos médicos, a esta zona del antebrazo se la conoce como la región del epicóndilo, de ahí el nombre de esta enfermedad, epicondilitis. El epicóndilo es una eminencia ósea situado en el lateral y zona externa de la epífisis, la cual encontramos en la parte inferior del húmero.

El codo de tenista o epicondilitis no es una enfermedad contagiosa ni relacionada con un agente patógeno, sino una afección de las articulaciones que ha sido provocada por realizar una serie de movimientos de manera mecánica y muy repetitiva.

También sobrecargar los brazos obliga al codo a formar ángulos incómodos y poco naturales que debilitan la articulación y hacen daño a los músculos, huesos y cartílagos que lo forman.

La epicondilitis es una lesión que afecta en mayor medida a la zona de los huesos y las articulaciones del antebrazo, y el principal peligro es que, además, puede convertirse en una enfermedad crónica si no se trata y se corrige a tiempo. Todas las articulaciones, tendones y cartílagos que están en esta parte del cuerpo pueden verse perjudicados por los esfuerzos sostenidos, y sufrir con frecuencia de lesiones y de reuma.

El problema del codo de tenista es que el esfuerzo continuado de la zona del antebrazo y del codo provoca que los ligamentos de las articulaciones acaben lesionados e inflamados, afectando negativamente a su capacidad motriz y elástica.

La dolencia puede ser grave, ya que puede llegar a dañarse la función elástica y reducir la capacidad de movilidad del codo, del antebrazo y hasta de la muñeca.

Es importante aclarar que el llamado “codo de tenista”, puede afectar a cualquier sector de la población, si bien, debido a la actividad propia del deportista, es común que los tenistas la padezcan.

Causas de epicondilitis o codo de tenista

Realizar cualquier clase de esfuerzo sostenido o adoptar una mala postura, así como cargar demasiado peso pueden dañar el codo. Hay que poner especial cuidado si además, nuestro esfuerzo se concentra en la zona de las muñecas, pues en tal caso, sufriría las lesiones todo nuestro brazo, desde la muñeca y hasta el codo, pudiendo sufrir de epicondilitis.

Cualquier postura forzada del brazo, o una actividad que exija levantar un peso o realizar un esfuerzo continuo y excesivo, que además sea repetitivo, puede acabar convirtiéndose en una epicondilitis o lesión articular.

¿De qué tipo de esfuerzos y de movimientos hablamos? Por desgracia, no se puede establecer un patrón definido que prohíba ciertos movimientos o esfuerzos para evitar el codo de tenista.

La epicondilitis puede producirse por usar el martillo, por adoptar una mala postura, y un largo etcétera de actividades que requieran un mínimo esfuerzo. Incluso a veces aparece por usar el teclado del ordenador o el móvil, la tablet y otros dispositivos que nos fuerzan a trabajar el brazo.

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Lo que podemos resumir en:

Uso excesivo: El músculo extensor radial corto del carpo, es el que se encarga de dar estabilidad a la muñeca cuando el codo se mantiene en una posición recta. Cuando por el uso excesivo de este músculo, debido a movimientos repetitivos, se producen microdesgarros en el tendón donde se une el epicóndilo lateral provocando dolor e inflamación.

El músculo extensor radial corto del carpo, es el más fácil de dañar por su propia localización. Cuando flexionamos y extendemos el codo, se produce un rozamiento entre el hueso y el músculo lo que provocará un desgaste y un posible desgarro del músculo con el paso del tiempo, de manera progresiva.

Ciertas profesiones y no sólo los tenistas son más susceptibles de sufrir esta dolencia, profesiones como plomeros, carpinteros, pintores, cocineros, son profesiones en las que la repetición y el levantamiento de peso constantemente puede dar lugar a esta dolencia.

Edad: La edad puede ser un factor importante, aunque no es excluyente, ya que puede darse en personas menores de 30 años o mayores de 60. Sin embargo, en las personas mayores, la acumulación de movimientos repetitivos a lo largo de la vida ha podido generar pequeñas roturas, que a la larga o simplemente al coger peso, pueden terminar por desagarrarse.

Síntomas de epicondilitis o codo de tenista

¿Cómo saber que padeces epicondilitis? El síntoma más predominante que te hará saber que sufres de epicondilitis es el dolor en la cara externa del codo. No obstante, habrá más síntomas.

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El dolor de la epicondilitis puede llegar a ser incapacitante para la persona que lo sufre, afectando a su vida cotidiana, pues acarrea una limitación en los movimientos que impliquen el uso del antebrazo, la muñeca y la mano. Además de resultará más difícil sujetar objetos o hacer fuerzas con las manos, sentiremos un dolor punzante que se incrementará al levantar un objeto o hacer esfuerzos si sufrimos epicondilitis.

Si la enfermedad avanza, el dolor de la epicondilitis puede notarse punzante en la zona lateral y externa del codo, llegando a ser un dolor constante, que se extiende hasta la muñeca.

Como hemos visto los síntomas no se presentan de golpe, sino que se desarrolla gradualmente, comenzando por un leve dolor que poco a poco comienza a incrementarse, siendo sus síntomas principales:

  • Dolor, escozor o ardor en la parte exterior del codo
  • Dolor que se extiende desde la parte externa del codo hacia el antebrazo
  • Pérdida en la fuerza de agarre débil

Cuando se trata de sostener peso, girar la muñeca o simplemente sacudir la manos, el dolor que se sufre en el codo empeora, siendo habitual que el brazo afectado sea el que más utilicemos, es decir, si somos diestros el derecho y si somos zurdos el izquierdo. Aunque también pueden verse afectados ambos brazos.

Diagnóstico del epicondilitis

Para llegar a un diagnóstico correcto, el facultativo deberá tener en cuenta distintos factores, como son los síntomas que relata el paciente, los riegos que el paciente puede sufrir de seguir con su actividad profesional y si el paciente realiza algún tipo de deporte como aficionado.

Mediante un cuestionario en el que el médico le realizará una serie de preguntas como son, qué actividades ha notado el paciente, que son las que provocan los síntomas. Si ha sufrido de episodios de artritis, reuma o enfermedad de nervios.

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También le puede solicitar pruebas de tipo físico como es en que puntos de flexión o fuerza el paciente siente dolor. De esta forma y con este tipo de pruebas físicas, el facultativo podrá tener una idea de los músculos que pueden verse afectados.

Pruebas Radiológicas

Además de los estudios anteriormente descritos, el médico realizará una serie de pruebas de tipo adicional para descartar otras posibles causas y evaluar el estado general de la lesión. Estas pruebas pueden ser:

  • Radiografías
  • Resonancia Magnética
  • Electromiografía

Las radiografías proporcionará al facultativo las imágenes de las estructuras densas como son los huesos, para descartar posibles problemas de artritis en el codo, y de esta forma descartar un problema de epicondilitis o codo de tenista.

Las imágenes que muestran la resonancia magnética, también conocido como MRI, podrán descartar problemas relacionados con el cuello. Estas imágines al contrario de lo que ocurre con las radiografías, muestran los tejidos blandos y en ellas se podrá ver la posibilidad de que exista algún tipo de hernia de disco o de artritis en el cuello, problemas estos que pueden ocasionar dolor en los brazo y a menudo confundirse con los síntomas de una epicondilitis.

Por último en una Electromiografia o EMG, se descartará la existencia de algún tipo de nervio comprimido, a menudo causa de los dolores de codo, ya que esta articulación es recorrida por muchos nervios y estos pueden quedar pinzados, provocando dolores muy parecidos a los de la dolencia que hoy estamos tratando.

Sin embargo, hay unos cuidados muy sencillos que debes llevar a cabo para evitar la epicondilitis, y proteger la salud de tus articulaciones y músculos. Te explicaremos también cuáles son algunos de ellos.

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Tratamiento para epicondilitis o codo de tenista

Hay tres tipos de tratamiento para curar el codo de tenista:

Crioterapia: ya que en el fondo esta lesión tiene un origen inflamatorio, se recomienda como primer tratamiento aplicar hielo ante los primeros síntomas. Si los síntomas se agravan, aplicaremos también calor con paños húmedos en agua tibia. Además, habrá que guardar reposo.

Antiinflamatorios no esteroideos: si el dolor y las molestias de la epicondilitis no se marchan, se procede a la aplicación tópica de cremas y geles. También es posible ingerir estos medicamentos, lo cual reduce los síntomas y ayuda a acelerar la recuperación.

Fisioterapia: ejercicios para recuperar la movilidad, que han de ser controlados por un fisioterapeuta. Irán acompañados de periodos de reposo y también es importante la reeducación de la postura. A la larga, este es el mejor tratamiento para la epicondilitis, la prevención.

Aparte, evita levantar peso, ya que esto podrá hacer que te lesiones los músculos y huesos y provocar que pierdas fuerza y capacidad en tus brazos.

Cuida tu postura: realiza descansos entre esfuerzos, no levantes pesos, no realices posturas antinaturales. Ninguna actividad debe producirte dolor. La epicondilitis es solo una de las consecuencias de no cuidar las articulaciones.

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Realiza ejercicios que mejoren la circulación sanguínea en tu cuerpo y te ayuden a gozar de buen riego circulatorio, lo cual favorece la salud articular y de tus músculos.

Si sientes molestias, usar cremas y gel antirreuma pueden aliviarte. Aplicar hielo es otra buena alternativa si notas alguna molestia en tus articulaciones, en este caso, en tu antebrazo o codo propios de la epicondilitis.

Cuánto dura el codo de tenista

Es muy difícil realizar una vida normal y ordinaria cuando se está sufriendo una dolencia como el codo de tenista. Cuando el paciente recibe el diagnóstico, toda una batería de tratamientos basados en medicación, fisioterapia, etc., se comenzará a preparar para que tu recuperación sea lo más completa posible.

No obstante la recuperación dependerá en gran medida en la seriedad con la que el paciente se tome el tratamiento y la terapia. Esta patología necesita obligatoriamente un tratamiento, ya que si no se trata ésta dolencia empeorará, y por lo tanto más tardará en sanar.

Medicación, como es el empleo de antiinflamatorios como Aleve o Tylenol, e incluso si es necesario las infiltraciones de corticoides e incluso calmantes. podrán bajar o hacer desaparecer la inflamación durante tiempo prolongado, además de reducirte o incluso quitarte el dolor.

Las técnicas de ultrasonidos, masajes y ejercicios de estiramiento, ayudarán en la recuperación de la zona dañada, mejorando la movilidad de los músculos del antebrazo. Los tratamientos con fisioterapeuta se pueden prolongar por algo mas de dos semanas y en casos extremos años.

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Por todo esto, como veréis es muy difícil estipular un tiempo para la sanación, factores como la edad, o el grado de afectación pueden marcar la recuperación.

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Esperamos desde la redacción de Demedicina, que el contenido de este artículo ta haya sido de utilidad. Dolencias como el codo de tenista es mucho mas habitual de lo que creemos y por lo tanto no está de más, mantenernos informados de tratamientos y cuidados. Pero si te has quedado con ganas de conocer otros temas, quédate con nosotros y pincha en los siguientes enlaces.