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Crème de la Mer, soluciones para una piel mejor

Los problemas de piel seca, arrugada y débil suelen ser algo bastante normal hoy en día. Hay diversas soluciones para hidratar la piel y lograr que esté tersa y uniforme. Uno de esos sistemas es el inventado por el físico aerospacial Max Huber en 1965, la biofermentación y la utilización de algas.

Huber creó la crema Crème de la Mer, crema de mar, luego de un terrible accidente en el que tuvo severas quemaduras químicas en su rostro. Ni la química ni la ciencia le ofrecieron demasiadas esperanzas, así que Huber decidió ayudarse a sí mismo, y doce años y seis mil experimentos después, perfeccionó la crema que le ayudaría a dar a su piel un aspecto increíblemente más terso y uniforme.

Crème de la Mer no tiene ingredientes “milagrosos”, simplemente contiene algas marinas, vitaminas y minerales. Las algas son el ingrediente clave en la receta de Créme de la Mer. Huber utilizo minerales extraídos de algas frescas del Océano Pacifico. Y a continuación las combinó con otros ingredientes naturales, que incluyen calcio, magnesio, potasio, hierro, lecitina, Vitaminas C, D, E, y B12 así como extractos cítricos, de eucalipto, germen de trigo, alfalfa y girasol. Cuando las algas y las vitaminas se unen, producen micronutrientes que ayudan a cargar de energía a la piel.

El Sistema Inverso de Reparto de Crème de La Mer aporta hidratación, a través de una emulsión invertida, que aporta una hidratación superior en la superficie de la piel sellando en su interior el agua de la propia piel y manteniendo una hidratación continua.

Max Huber creó un proceso único para la fermentación de las algas marinas que consistía en utilizar la luz y el sonido como fuentes de energía. Este revolucionario proceso genera un complejo de materiales biológicos activos, que no puede ser obtenido mediante ninguna otra tecnología conocida.

La fermentación transforma las algas, vitaminas, minerales y otros nutrientes celulares en un caldo de potentes activos. Este caldo a base de algas ha demostrado poseer propiedades antioxidantes, anti-inflamatorias y antimicrobianas al mismo tiempo que cualidades regenerativas celulares y curativas de la piel.

Huber invento un proceso de bio-fermentación tan preciso que cada partida tarda de tres a cuatro meses en fabricarse. Se dio cuenta de que la mayoría de los productos cosméticos para el tratamiento de la piel, eran fabricados a altas temperaturas y elevadas presiones, disminuyendo, consecuentemente, la eficacia de sus ingredientes claves – lo mismo que sucede cuando sobre cocinamos las verduras, estas pierden gran parte de su valor nutritivo

En cambio, su innovador proceso de “bio-fermentación” a baja temperatura, preserva y refuerza la integridad de sus ingredientes orgánicos. La gran actividad natural de este preparado protege Créme de la Mer de las bacterias con un mínimo de conservantes. Su tecnología no tiene precedentes en la industria cosmética. Cada frasco se rellena todavía a mano para mantener inalterable su formulación.