BLACK FRIDAY de Amazon, no te pierdas sus ofertas, te dejamos un enlace con las mejores rebajas
Escrito por

Por qué salen callos en los pies y cómo evitarlo

Saber por qué salen callos en los pies y cómo evitarlo es algo que no piensas a diario, pero que te puede solucionar la vida. ¿O no? Cuántas veces has dejado de ir a dar un paseo, de ponerte tus zapatos favoritos o de hacer un plan que te apetece, por culpa de ese callo tamaño niño pequeño. Eso se acabó. Te vamos a mostrar por qué salen los callos en los pies y cómo evitarlo y te vamos a cambiar la vida. ¿Por qué? Porque somos así.

Qué son los callos en los pies y por qué se producen

Empezaremos por el principio: qué son los callos en los pies y por qué se producen. Básicamente, los callos en los pies son un problema serio. Y uno que afecta a mucha gente. Y lo curioso es que los callos no son más que capas de piel que se han endurecido más de lo que debían… ¡para proteger la zona! En serio. Si lo pensamos fríamente, ¿qué duele más, un callo o una ampolla? Ahí lo tienes.

Obviamente, hay ocasiones en que los callos se van de las manos. Más por su tamaño que por su dolor. Al final, un callo no es más que una acumulación de piel que molesta porque es un cuerpo extraño, pero no suele doler. Es más, si duele, puede que sea un clavo, en los que la queratina se enquista y sí duele horrores al apretarlo. Los callos son molestos, pero no dolorosos.

Pero claro, no es lo mismo molestar en cualquier sitio, que en un lateral del pie o en la misma planta, donde suelen salir. Es decir, donde apoyamos o rozamos. Lógico. Y tampoco hablamos, en este caso, de espolones o grietas. Hay que saber diferenciarlos. Para ello, lo más rápido es mirar la porosidad de la zona. Si la zona que ha aumentado su tamaño está dura, y además reseca, es un callo seguro. En ese punto, debemos controlarlo porque puede llegar a provocar dolor y, en algunos casos, sangrados puntuales.

Cómo evitar que salgan callos en los pies

La pregunta que todos se hacen: ¿cómo evitar que salgan callos en los pies? Fácil, siendo lógicos. Los callos surgen cuando presionamos demasiado la piel. Es decir, no la presiones. ¿Y cómo presionamos a los pies? En el 95% de casos, con un calzado inadecuado a nuestro pie. Sí, lo barato sale muy caro cuando hablamos de los pies.

Y es que mucha gente parece olvidar que los pies soportan la totalidad de nuestro peso, por lo que merecen cierto cuidado, aunque sea en forma de zapato decente. Si no lo hacemos, podemos tener problemas de callos durante toda la vida. Y sí, aquí vamos a mencionar sandalias, taconazos, de punta… Todo zapato que no respete la forma del pie, no es bueno para el pie. Para ello, limita el uso de este tipo de calzado que te produce un rozamiento peligroso.

¿Cómo puedes hacerlo? Déjate aconsejar. Hazte un estudio: forma de caminar, de pisar, forma de tu pie, curvatura de tus piernas… Todo para saber qué zapato se ajusta mejor a tu bienestar. Todo en tu beneficio. ¿Que prefieres ignorarnos? No sería la primera vez. Por suerte, los callos no son el fin del mundo. Tienen solución y muchos tratamientos para acabar con ellos pero, ¿no era mejor prevenir que curar?

Tratamientos para callos en los pies

Los tratamientos para callos en los pies pasan, en muchos casos, por la prevención. Con tomar alguna medida previa, evitarás que te salgan en una larga temporada.

De hecho, a la ya comentada de usar un calzado adecuado a tu pie, también se recomienda un cambio habitual de calzado. Alternar los planos con algo de tacón y los acolchados, para que el pie no se ajuste a la pisada de un único zapato. Por mucho que sea tu favorito. Además, los especialistas recomiendan los de cordones, pues dan mucha más amplitud al pie y, además, le dejan respirar mejor.

Por otro lado, no está de más cuidar la piel de los pies, muy descuidada por la mayoría de gente. Hay geles que ya incorporan crema para mientras te duchas. No obstante, si tienes propensión a los callos, no está de más echar una buena capa de crema justo después de la ducha. También es válida la opción de la vaselina pura, que te creará una capa protectora tremenda. Eso sí, recuerda tener los pies bien secos antes de aplicar nada.

No obstante, si llega el caso en que los callos están ahí, aquí tienes algunos tratamientos para callos en los pies:

  • Cebolla – Corta una cebolla por la mitad y frótala en círculos lentos contra el callo, justo antes de irte a la cama. No tienes que lavarlo, ni enjugarlo, ni combinarlo con nada. Sólo dejar que el jugo de la cebolla, curativo y antiinflamatorio, actúe. Ponte unos calcetines para que la temperatura sea elevada y el callo cure antes.
  • Piedra pómez – Es un tratamiento clásico pero que funciona de maravilla. Basta con frotar la piedra pómez contra el callo, hasta que éste vaya perdiendo tamaño. Si lo haces durante 5 minutos, a diario, lo normal es que en una semana te lo hayas ventilado. Para que no quede áspero, lo limaremos un poco al final y le daremos una buena capa de crema.
  • Higo – Al igual que la cebolla, el higo tiene elementos antiinflamatorios que, no sólo sanarán tus callos, sino que te darán una sensación de frescura tremenda. Haz como con la cebolla, es decir, corta el higo por la mitad y restriégalo en el callo antes de irte a dormir. Eso sí, en este caso debes cubrirlo para no tener que cambiar las sábanas a diario. Al despertar, retira el potingue con agua templada. Sécalo y restriega con piedra pómez. Termina el proceso echando crema hidratante, pues el higo y la piedra pómez la dejarán muy seca.

También te puede interesar:

Lo más interesante
Top 6
artículos
Síguenos