Escrito por Tendenzias

Bursitis de Rodilla: qué es, causas, diagnóstico y tratamiento

Una lesión muy habitual entre los corredores y deportistas en general, aunque no es exclusiva. Una bursitis de rodilla la pueden padecer tanto personas sedentarias como las que siguen un ritmo frenético, pero fundamentalmente permanecer en ciertas posturas durante un tiempo prolongado puede ser una de las causas más comunes de Bursitis de Rodilla. En este artículo vamos a interesarnos por esta afección que durante algún tiempo recibió el apodo de “enfermedad de beata”, ya que era muy habitual entre las mujeres que pasaban de rodillas en la iglesia mucho tiempo. Bursitis de Rodilla: Qué es, causas, diagnóstico y tratamiento.

Qué es la Bursitis de Rodilla

Siempre que una afección termina en “itis”, debemos saber que se trata de una inflamación. La bursitis, por tanto, es una inflamación de la bolsa serosa presente en la articulación, pero cuando nos referimos a bursitis de rodilla, nos estaremos refiriendo a la bolsa serosa presente en la articulación de la rodilla.

Su definición sería, inflamación de la bolsa o bursa que se encuentra situada entre los huesos, tendones y músculos que conforman la estructura de la rodilla.

Esta bolsa o bursa contiene un líquido de aspecto seroso, llamado líquido sinovial. El líquido sinovial es necesario y fundamental para poder, en este caso, realizar movimientos con las rodillas evitando la fricción no sólo entre los huesos que componen la rótula sino que también funciona como un aislante entre los huesos, tendones y músculos, además de permitir soportar el peso del individuo o absorber los impactos al desarrollar actividades habituales o deportivas como saltar o caminar.

Con el hinchazón de ésta bolsa se provoca un aumento en cuanto a la cantidad de líquido que se encuentra dentro, el llamado líquido sinovial, motivo por el que aparece esos abultamientos tan característicos.

Tipos de Bursas de la Rodilla

Existen cinco tipo de Bursas en la rodilla y cada una se encuentra localizada en una zona distinta de la articulación de la rodilla y son en parte, los responsables de la buena movilidad tanto del fémur como de la tibia.

  1. La bursa prerrotuliana situada  delante de la cara anterior de la rótula, propensa a la inflamación.
  2. La bursa de la pata de ganso localizada en la superficie interna de la rodilla. Los tendones son el recto interno, sartorio y semitendinoso.​
  3. Infrarrotuliana superficial, es la bolsa que se encuentra por delante del tendón rotuliano.​
  4. Infrarrotuliana profunda localizada entre el tendón rotuliano y la grasa corporal infrapatelar.
  5. La bursa del semimembranoso localizada en el lado medial de la rodilla, a un nivel superior al de la pata de ganso.

Otros nombres con los que se conoce a las busas son:

  • Bursitis prepatelar: Situada en la cara anterior de la rodilla. La inflamación aparece encima de la rótula, por delante. Su principal síntoma es el dolor leve que se hace agudo al apoyar o doblar la rodilla.
  • Bursitis anserina: Situada en la cara interna de la rodilla. Dolor al realizar esfuerzos sobre todo a subir o bajar cuestas o escaleras. Afecta mas a la población femenina con artrosis y sobrepeso.
  • Bursitis iliotibilial: Más conocida como rodilla de corredor o síndrome de la bana iliotibial. Es bastante frecuente en deportistas que hacen entrenamientos intensos. Muestra signos dolorosos en la cara externa de la rodilla.

Causas de la Bursitis de Rodilla

Si buscamos una causa concreta debemos olvidarnos ya que la bursitis, es una de las causas más común de visita al médico traumatólogo. La causa más común de la inflamación de la bursa es el sobre-esfuerzo continuado en el tiempo o a la sobrecarga, el motivo es que la posición presiona en exceso el tendón, éste se inflama, pudiendo incluso a llegar a producirse pequeñas roturas.

Es después cuando tras distintas alteraciones o repetición continuada de los mismos movimientos o posturas, podrán aparecer los primeros síntomas. Pero si queremos hablar de causas, aquí os dejo una lista de las causas más frecuentes que pueden provocar Bursitis de Rodilla.

  • Una lesión, como puede ser una caída
  • Una infección bacteriana o vírica
  • El uso excesivo de las rodillas, como cuando corres o saltas
  • Por presión constante sobre las rodillas, por ejemplo jardineros, limpiadores de suelo, instaladores de suelos y alfombras e incluso las mujeres que rezan arrodilladas
  • Por artritis reumatoide o gota
  • Sobreesfuerzo
  • Inflamación por químicos o como reacción alérgica.
  • Desviación de la articulación femoro-patelar.
  • Condromalacia rotuliana

Diagnóstico de la Bursitis de Rodilla

El primer examen que el paciente experimenta es la observación, tras observar la rodilla, el facultativo realizará una palpación por la zona afectada en busca de la aparición del dolor. Normalmente, tras examinar al paciente y conversar sobre el dolor que siente, el médico podrá dictaminar un diagnóstico.

Pero si existiese alguna duda o considera necesario asegurar que no existe fractura alguna, con una radiografía será suficiente para descartar cualquier otro tipo de dolencia ósea y descartar las roturas, pero al tratarse de tejidos blandos, la radiografía no revelará ningún dato que nos pueda ayudar al diagnóstico de la bursitis de rodilla.

La confirmación definitiva, vendrá siempre de la mano de una ecografía realizada músculo-esquelético, de esta forma los tejidos blandos se harán visibles y se podrá comprobar el estado de músculos, tendones, ligamentos, bolsas, etc.  También se podrá sacar líquido de la bolsa para analizar en laboratorio.

Tratamiento para la Bursitis de Rodilla

Como medida preventiva y siempre que se trate de una inflamación aplicar frío o hielo será la mejor opción para evitar que la inflamación se agrave. Mantener la zona inflamada bajo los efectos del frío durante 20 minutos y repetir este gesto hasta 3 veces al día, será suficiente. Para otro tipo de tratamientos, éstos variarán dependiendo de la zona afectada y el tipo de bursitis que suframos.

Si se trata de una bursitis por traumatismo o por sobrecarga, o bien por ser una bursitis hemorrágica. Para estos casos lo recomendable es el reposo y la aplicación, como hemos visto de hielo o frío.

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Otros tratamientos son:

  • Los medicamentos anti-inflamatorios no esteroideos (AINE), como puede ser el ibuprofeno, para calmar el dolor y la inflamación.
  • Infiltración local de cortisona después de la aspiración del líquido de la bursa.
  • Terapia con láser y terapia física o manual.
  • Si el tratamiento conservador de la bursitis no es suficiente, es posible realizar la extirpación quirúrgica de la bolsa.
  • Por medio de intervención quirúrgica  por medio de incisión por encima de la bursa y la eliminación de la bolsa. Esta intervención se realiza con anestesia local por lo que la hospitalización pasa por tan sólo una noche
  • En el caso del tratamiento de la bursitis séptica, el tratamiento será por medio de antibióticos.

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Los dolores articulares son de los dolores más fuertes que podemos sufrir y la bursitis tampoco va a ser una excepción. La inflamación de la bolsa que alberga el líquido sinovial produce un dolor tan intenso que incluso puede llegar a incapacitar. La noticia buena es que tiene un buen tratamiento y por lo tanto, normalmente sin consecuencias posteriores. No obstante en Demedicina sabemos tu interés por estos temas, por lo que hemos seleccionado los siguientes enlaces de nuestra página.

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