Escrito por Tendenzias

Artrosis del pulgar o rizartrosis: qué es, causas y tratamiento

La denominada artrosis de pulgar o rizartrosis es una dolencia que se localiza en la base del dedo pulgar. En concreto, entre el primer metacarpiano y el hueso trapecio. Es una dolencia más común de lo que parece y muy dolorosa a pesar de ser una zona pequeña. Por tal motivo, hoy te vamos a hablar de la artrosis del pulgar o rizartrosis: qué es, causas y tratamiento

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La aparición de esta lesión viene por el desgaste del cartílago que cubre la articulación. La labor de esta cartílago es ayudar a que las articulaciones hagan su juego con normalidad. Al desaparecer, los huesos comienzan a rozar unos con otros derivando, en la mayoría de ocasiones, en dolor agudo y lesiones mayores. Lo peor de todo es que esta dolencia no tiene solución. Una vez producida, adquiere categoría de crónica.

Qué es la artrosis del pulgar o rizartrosis

Obviamente, a la hora de afrontar qué es la artrosis del pulgar o rizartrosis, habrá que tener en cuenta el estado de degeneración de la zona y la profesión del lesionado. Y es que, en un estado avanzado, es una lesión que desemboca en incapacidad permanente.

El motivo es que impide, casi por completo, hacer la función de pinza con el dedo pulgar. Es decir, impide coger objetos con normalidad. Algo similar ocurre con la Condromalacia Rotuliana: Qué es, causas, síntomas y tratamiento, salvo que en este caso afecta a la zona de la rodilla y lo que impide es caminar con normalidad.

Artrosis del pulgar o rizartrosis tratamientos

Por tal motivo, es imprescindible saber localizar los síntomas antes de que vayan a más. De ahí la relevancia de conocer la qué es la artrosis del pulgar o rizartrosis. Muchos afectados, de primeras, no le dan mayor importancias a las molestias de la mano. Pero si no las tratamos de forma adecuada, pueden derivar en lesión crónica. También depende de que demos con un profesional sanitario que no le reste importancia a este dolor.

Causas de la artrosis del pulgar o rizartrosis

¿Cuáles son las causas de la artrosis de pulgar o rizartrosis? Muchas y variadas. Y es que esta dolencia puede surgir de la forma más absurda.

Artrosis del pulgar o rizartrosis rotar
  • Por culpa del teléfono móvil, podemos desarrollar una artrosis del pulgar aguda. No es broma. Nada como el manos libres para evitarlo.
  • Lesiones previas como un esguince pueden dejar el cartílago algo deteriorado y que éste se desgaste con el tiempo
  • Repetir los mismos movimientos, ya sea en el día a día, en el trabajo o haciendo deporte
  • Los genes también influyen. Si heredamos una predisposición a este tipo de dolencia, poco podremos hacer para solucionarlo
  • Un abuso del movimiento de pinza puede derivar en una descompensación de los músculos. Es como si estiras más de lo debido una goma, y se queda dada de sí. Lo mismo con los músculos.

Una vez que sabemos las causas, es hora de conocer los síntomas de la artrosis del pulgar o rizartrosis. El objetivo es ser consciente del problema mientras tenga solución.

Artrosis del pulgar o rizartrosis
  • El síntoma más habitual es el dolor. Para la artrosis del pulgar o rizartrosis o cualquier lesión. Si duele, algo hay e ignorarlo no suele ayudar. En este caso, los primeros dolores serán leves y sólo al realizar algún movimiento concreto. Los más comunes, girar el pomo de una puerta o coger una bolsa. No forzar suele bastar para que remita, pero es recomendable ir al médico.
  • Articulación hinchada y rígida. Si notas la zona inflamada y con poca movilidad, es hora de ir a Urgencias.
  • Incapacidad para coger objetos. Si se te cae lo que coges y no sabes el motivo, es que algo tienes.
  • Si notas que tu radio de movimiento se ha reducido, es que la artrosis del pulgar te limita.
  • Por último, si la zona afectada empieza a deformarse o incrementa su tamaño, es que algo está dañado e inflamado por dentro. A Urgencias de cabeza.
Artrosis del pulgar o rizartrosis dolor

A la hora de explorar la zona, lo habitual es hacer una búsqueda externa, complementada con una radiografía. Debería ser suficiente para verificar el estado de la articulación y diagnosticar el tratamiento a seguir.

Tratamiento para la artrosis del pulgar o rizartrosis

Por suerte, el tratamiento para la artrosis del pulgar o rizartrosis es variado y más efectivo de lo que mucha gente piensa. Pero claro, hay que cogerlo a tiempo. Estos son los tipos de tratamiento para la artrosis del pulgar o rizartrosis más comunes:

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  • Tratamiento conservador – Es el más habitual, cuando la dolencia se coge a tiempo. En este caso, antiinflamatorios, incluso una férula que limite el movimiento de la articulación para que la lesión no vaya a más. Ahora, lo más importante, si se opta por el tratamiento conservador, es acudir a fisioterapia.
  • Tratamiento quirúrgico – Si el tratamiento conservador falla, toca pasar por quirófano. En este caso, hay tres opciones de cirugía disponibles. O bien una prótesis, o bien una artrodesis (fijación de la articulación) o la resección del trapecio con reconstrucción de ligamentos.
  • Rehabilitación – La importancia de la rehabilitación no está sólo en la mejor de la articulación, sino en frenar la progresión de la dolencia. Es más, cuando tengamos claro lo que nos ocurre, nosotros mismos podemos realizar este proceso. Basta con ponernos hielo en la zona afectada durante 10 minutos, 3 o 4 veces al día. A continuación, haremos ejercicios suaves de rotación de muñeca, mano y dedos. Por último, estiramientos suaves, con especial hincapié en los flexores.
  • Tratamiento paliativo – Cuando la lesión alcanza nivel crónico, lo único que queda es el cuidado paliativo para aplacar, en la medida de lo posible, el dolor. Ahora, lo de curar la dolencia, imposible a todas luces. En el caso de los paliativos, algunos de los elementos para reducir la dolencia será calor localizado en la zona; ultrasonido; masajes y estiramientos. Además, es recomendable llevar la zona tapada con un vendaje nueromuscular que mantenga la zona sujeta y apretada.
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Síntomas de la artrosis de pulgar

Como ya se ha indicado, la rizartrosis o artrosis del pulgar es una dolencia que se debe  al progresivo desgaste de un cartílago. Esta dolencia puede ser leve pero con el tiempo puede agravarse, de hecho es considerada como una dolencia crónica, por lo que es muy importante tratarla a tiempo.

La artrosis del pulgar es una patología bastante dolorosa, sobre todo en sus niveles más avanzados. En estos casos el cartílago está tan débil que prácticamente no se puede realizar ninguna función que involucre el dedo pulgar. Esto quiere decir, entre otras cosas, que el dolor nos va a impedir usar la función prensil de nuestro dedo pulgar, y que no podemos hacer cosas muy sencilla dentro de la vida cotidiana.

De esta manera, al tener artrosis del pulgar nos resultan dolorosas tareas muy sencillas como abrir grifos o manillas de puertas, girar las llaves en las cerraduras, abrir frascos de cristal o envases de plástico, y un sinfín más de tareas que realizamos continuamente en el día a día.

Al principio la artrosis del pulgar o rizartrosis puede manifestarse como una leve molestia o un pequeño dolor al hacer esfuerzos que involucren a la articulación trapeciometacarpiana. Del mismo modo, se irá observando paulatinamente un descenso en la fuerza prensil. El cartílago cada ez tiene menor fuerza y, por tanto, es capaz de realizar menores esfuerzos.

La explicación de este dolor y falta de capacidad prensil es sencilla y se explica con el propio desgaste del tendón. Es como si tenemos una cuerda robusta que, con el uso, poco a poco se va deshilanchando. Al final, tan solo quedará un fino hilo que no es capaz de soportar todo el trabajo por sí solo.

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Cuando la patología está más avanzada, el dolor no solo se produce en el momento de realizar algunas actividades físicas, sino que éste se convierte en crónico y constante, llegando a ser muy molesto.

En definitiva, dependiendo de lo avanzada que esté la dolencia se pueden hablar de diferentes grados:

  • Si la dolencia está en Grado 0 no existe dolor pero puede haber alguna molesta o falta de fuerza al realizar algunas actividades.
  • Si la dolencia es de Grado 1 aparecerá el dolor al realizar algunas actividades físicas concretas que requieran una participación importante de la articulación trapeciometacarpiana.
  • Si la dolencia es de Grado 2, el dolor se hará presente al realizar casi cualquier tipo de actividad que involucre los pulgares.
  • Si la dolencia es de Grado 3, el dolor al realizar cualquiera de nuestras actividades cotidianas, comienza a combinarse con episodios de dolores agudos puntuales.
  • Por último, si la dolencia ha alcanzado el Grado 4, el dolor será constante y la función prensil estará prácticamente inutilizada.

Por todo ello, es muy importante, el menor síntoma, tratar la artrosis del pulgar para evitar que avance demasiado rápido. También se pueden seguir algunos consejos para prevenirla.

Cómo prevenir la artrosis del pulgar o rizartrosis

Hay casos en los que la rizartrosis viene provocada por nuestros propios hábitos. Por ejemplo, una persona que escriba mucho a máquina o con el ordenador tiene más opciones de padecerla. O un motociclista que tiene que estar agarrado todo el rato a las manetas y haciendo esfuerzos para dar gas y frenar.

Pero también hay otros casos más curiosos, como el hecho de que mucha gente desarrolla esta dolencia a causa de estar todo el día con su móvil o con la videoconsola. Se podría decir que es una dolencia del siglo XXI. En casos como estos,  para prevenir la artrosis del pulgar bastaría con cambiar estos hábitos.

En otros casos, la prevención de la enfermedad resulta más difícil ya que se puede dar de forma hereditaria o como dolencia secundaria de una artritis reumática. En estos casos la prevención se basa más bien en la detección a tiempo del problema y el uso de tratamientos paliativos o que minimicen su avance.

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Para prevenir esta dolencia también es importante realizar ejercicios de fortalecimiento y relajación en la zona, sobre todo si notamos las primeras molestias.

Aparte de los ejercicios o los cambios de hábitos, también es importante seguir una buena dieta, rica en alimentos que contengan calcio y Omega 3, que son muy buenos para nuestros huesos y articulaciones. Del mismo modo, hay que evitar las comidas con demasiados ácidos ya que producen sustancias tóxicas que se depositan sobre las articulaciones. También hay que minimizar el consumo de alcohol y las grasa saturadas y trans.

Operación de rizartrosis o artrosis del pulgar

En fases iniciales de la patología puede darse un tratamiento paliativo a base de corticoides, pero si la dolencia está más avanzada se sugiere realizar una cirugía.

Se pueden utilizar diferentes tipos de cirugía. Si la artrosis no está demasiado avanzada se puede utilizar una trapeciotomía artroscópica, que además ofrece las ventajas de que disminuye el tiempo de recuperación.

En cambio, si la dolencia ya es más grave y el desgaste óseo ya es demasiado grande, se puede elegir entre dos alternativas principales. En primer lugar realizar una artroplastia, con la colocación de una prótesis. En estos casos el tiempo de recuperación es de aproximadamente dos meses. Su principal inconveniete es que la prótesis se puede desgastar con el tiempo.

Por otro lado, está la opción de someter al paciente a una reconstrucción de los ligamentos. Se trata de una cirugía que tiene un tiempo de recuperación bastante largo que se puede ir hasta los 6 meses. Sin embargo su gran ventaja es que es bastante efectiva en algunos casos, e incluso puede conservar para siempre sus efectos.

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En todo caso, baste decir que la artrosis del pulgar es una enfermedad a la que en muchas ocasiones no se le hace el suficiente caso, ya sea porque avanza muy lentamente, o porque pensamos que el dolor se debe a algún golpe o torcedura que nos hayamos podido hacer. Pero es muy importante tener en cuenta las consecuencias que puede llegar a tener y tratarla a tiempo.

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