El uso del condón reduce pero no elimina, el riesgo de contraer herpes genital, ya que los usuarios tienen un 30% menos de riesgo a contraerlo, que aquellos que nunca utilizaron preservativos, según una nueva investigación. Aunque estudios anteriores han demostrado que el uso de condón puede reducir el riesgo de VIH y otras infecciones de transmisión sexual (ITS), su eficacia en prevenir totalmente la propagación del herpes.