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-     Escrito por ruben

Faringitis: Síntomas y tratamiento

Las comidas calientes, el tabaco o el alcohol pueden llegar a ocasionar una lesión de la mucosa faríngea, provocando la aparición de la faringitis, una enfermedad o afección que se produce con frecuencia y que provoca, entre otros, dolores de garganta, molestias al tragar e, incluso fiebre.

Saber cuales son los síntomas de la faringitis puede serte útil si crees la estás padeciendo tú o alguien cercano. De esta forma podrás informar mejor al médico o pediatra.

¿Qué vas a conocer sobre la faringitis?

  • Qué es la FARINGITIS
  • Los SÍNTOMAS de la Faringitis
  • CAUSAS de la Faringitis
  • DIAGNÓSTICO de la Faringitis
  • El tratamiento y los REMEDIOS
  • COMPLICACIONES de la Faringitis
  • Cómo PREVENIR la Faringitis

¿Qué es la Faringitis?

La  faringitis, al igual que la amigdalitis, es una infección que puedes ser causada por virus o bacterias originadas en la garganta que causan inflamación, por lo que usualmente notas molestias en la zona de la garganta.

Las infecciones víricas como la faringitis son más frecuentes en otoño y verano. Las infecciones bacterianas lo son más en invierno.

La faringitis es la inflamación de la faringe, que se ubica en la parte posterior de la garganta. A menudo se conoce simplemente como “dolor de garganta.” Y además de causar molestias en la garganta, puede provocar picazón en es misma zona y como no dificultad a la hora de tragar.

Como ya hemos mencionado, la causa principal de la faringitis son los virus o infecciones virales como el resfriado común, la gripe o también la mononucleosis. Las infecciones virales no responden a los antibióticos, de modo que el tratamiento que se aplica es necesario para ayudar a aliviar los síntomas que con el tiempo van mejorando,
Con menos frecuencia, la faringitis es causada por una infección bacteriana. Las infecciones bacterianas requieren antibióticos. La infección bacteriana más común de la garganta es la faringitis estreptocócica, que es causada por el grupo A estreptococos .

La exposición frecuente a los resfriados y la gripe puede aumentar el riesgo de faringitis. Algo que seguramente sufrirán mucho más, las personas con puestos de trabajo que tienen que ver con la asistencia sanitaria, o aquellas personas que sufren de alergia. Por otro lado la exposición al humo también puede provocar que aumente el riesto de sufrir una faringitis, que siempre es molesta y dolorosa pero mucho más cuando se trata de faringitis aguda o de faringitis crónica, dos tipos de variedades dentro de la misma enfermedad, que vamos a ver más adelante con detalle.

La faringitis es además una enfermedad que suele afectar mucho a los niños, sobre todo a los más pequeños ya que no solo suelen tener menos defensas ante los virus, sino que además pueden sufrir con mayor facilidad los ataques de bacterias que deriven en dolor de garganta, inflamación e infección y no solo eso sino también tener que sufrir de fiebre leve o moderada. En los casos de niños que van desde los 0 a los 3 años, es posible que la faringitis se acompañe también de secreción nasal, e incluso un poco de sangre.

Qué es la Faringitis Aguda

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La faringitis aguda, también denominada catarro faríngeo agudo, es una inflamación súbita que la mucosa desarrolla rápidamente y puede llegar acompañada de una infección de la mucosa nasal y laríngea. La faringitis aguda produce dolor y sequedad de garganta, dando como resultado una voz ronca.

Este tipo de faringitis no solo es producida por virus y bacterias sino que además también se produce debido a la existencia de hongos, productos químicos irritantes y alergias a alimentos también pueden dar lugar a síntomas.

Siempre que tengamos faringitis es importante que la tratemos con la ayuda de un médico, pero en el caso de que sea faringitis aguda es mucho más importante si tenemos en cuenta que junto a las molestias en la garganta o tener la voz ronca, puede derivar en fiebre, dolores de cabeza y en el cuerpo, náuseas y fuertes episodios de tos.

En la farinfitis aguda corremos el riesgo de que la infección disemine las amígdalas, algo que puede llevar a un absceso y gran hinchazón de garganta. La atención médica se debe buscar de inmediato en el caso de que tengamos dificultades para respirar e incluso para abrir la boca.

En el caso de que los síntomas sean persistentes, la faringitis aguda puede derivar en una cirugía para reparar el tejido dañado o si el médico lo considera, para extirpar las amígdalas inflamadas.

La cirugía es siempre el último recurso ante un caso de farigintis aguda, algo que solía darse mucho más fácilmente en el pasado, y sobre todo en los casos de niños que siempre padecían de esta enfermedad. Por suerte podemos encontrar ahora otros remedios o tratamientos, aunque también puede que la cirugía sea una solución a tener en cuenta en el caso de que los síntomas empeoren o todo derive en una faringitis crónica.

Qué es la Faringitis Crónica

La faringitis crónica es la inflamación de la garganta que puede presentarse todo el año. El término se utiliza para agrupar una serie de procesos inflamatorios y/o irritativos crónicos de la mucosa faringea. Ésta se divide en 3 clases (más información si seguís leyendo):

  1. Faringitis Crónica Simple
  2. Faringitis Crónica Hiperplástica
  3. Faringitis Crónica Seca

Este tipo de faringitis suele derivar como consecuencia de algunas enfermedades crónicas como el reflujo gastroesofágico, algunos tipos de cáncer, la amigdalitis crónica, y otras condiciones que pueden derivar en dolor de garganta convertido en un síntoma que persiste y no se va con el tiempo. Es un tipo de faringitis además que también puede ser producida por  agentes externos como es el caso del humo.

Los síntomas que pueden estar presentes cuando padecemos de faringitis crónica, dependiendo de la causa del dolor de garganta crónico, incluyen ronquera , sensación de un nudo en la garganta, llagas en la boca , dificultad para tragar , o la regurgitación del contenido del estómago o alimentos. Otros posibles síntomas que la acompañan son ardor de estómago , fiebre , fatiga , y enrojecimiento de la boca o la garganta.

Junto a lo mencionado, cabe señalar que habrá pacientes o personas que tienen una predisposición constitucional a padecer este tipo de faringitis, ya que son casos que presentan una debilidad constitucional de la mucosa faríngea que es la que nos predispone a sufrir la enfermedad. Sobre dicha base atacan una serie de factores externos lesivos que son los que provocan que las mucosas enfermen, se infecten y deriven en la faringitis crónica. Factores que actúan de manera recurrente a lo largo tiempo dando lugar a cuadros repetitivos de faringitis, de manera que se acaba convirtiendo en una enfermedad crónica.

Como en el caso de la faringitis aguda, es necesario que nuestro médico nos visite de urgencia con el fin de determinar las gravedad de nuestra enfermedad, y su tratamiento.
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Causas de la Faringitis

La faringitis se puede presentar en diferentes niveles según su condición y síntomas. Además, es una infección que se puede dividir en muchos subgéneros dependiendo de sus causas:

Causas de la Faringitis aguda (inflamación severa de la faringe)

La faringitis aguda suele ser por causa de infecciones víricas. El origen suele ser un virus paragripal o la gripe. También puede ser debido a infecciones secundarias, pero debes tener claro que las bacterias no provocan, ellas solas, una faringitis aguda. Si la mucosa de la faringe se inflama suele deberse a los neumococos y a los estreptococos del tipo A.

Causas de la Faringitis crónica (inflamación crónica de la faringe)

Puede estar ocasionada por agentes medioambientales externos, como por ejemplo, fumar tabaco, consumir alcohol o estar en un ambiente insuficientemente humedecido.

La faringitis crónica se puede dividir en las siguientes subclases según su sintomatía:

1. Faringitis crónica simple

La mucosa faríngea aparece normalmente de irritada a inflamada. Aquí podemos ver hasta 4 manifestaciones diferentes:

  • Faringitis crónica respiratoria: La nariz se obstruye debido a un ambiente seco y polvoriento, por fumar tabaco o por radicaciones de la atmósfera.
  • Faringitis crónica digestiva: Se produce por un consumo elevado de alcohol o de alimentos picantes. También puede ser debido a la irritación de los jugos gástricos.
  • Faringitis crónica alérgica: La inflamación y los picazones es provocada por enfermedades alérgicas.
  • Faringitis crónica metabólica: Los cambios hormonales o metabólicos del organismo también pueden provocar faringitis.

2. Faringitis crónica hiperplástica

También conocida como faringitis crónica granulosa. La mucosa faríngea se inflama a causa de un agrandamiento de los ganglios linfáticos.

3. Faringitis crónica seca (atrófica)

Cuando la mucosa da una sensación de sequedad y su aspecto es brillante, lisa y delgada, a veces recubierta por una mucosa granulosa.

faringitis-sintomas

Faringitis Síntomas

Dependen de la causa y la persona, pueden aparecer más rápido e intensos o más leves. Los síntomas de la faringitis y la amigdalitis pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos. Siempre consulte a su médico para el diagnóstico. En general, consisten en:

  • Dolor de garganta
  • Dolor de cabeza
  • Fiebre (de baja a más alta)
  • Disminución del apetito
  • Malestar general
  • Náuseas
  • Vómitos
  • Dolor de estómago
  • Dolor al tragar
  • Enrojecimiento o supuración visibles en la garganta

Faringitis: Tratamiento

El tratamiento específico de la faringitis será determinado por su médico basándose en:

  • Tu estado general de salud y tu historia médica
  • Tu edad
  • El grado de infección
  • La causa de infección
  • La tolerancia o no a ciertos medicamentos o procedimientos.
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Faringitis: Tratamiento médico

Siempre que las reacciones alérgicas del paciente no pongan ningún obstáculo, el tratamiento más indicado para curar la faringitis que producen las bacterias (y no los virus) es a base de medicamentos antibióticos; como la penicilina, la cefalexina o la amoxicilina. Tales medicamentos sólo pueden ser recetados por el médico mediante recomendación y supervisión, teniendo en cuenta el tipo de faringitis y su estado en el momento del reconocimiento. Asimismo, cuando una faringitis causa molestias debido a un resfriado común, no es recomendable tratarlo con los mismos antibióticos.

Si estás experimentando los síntomas de la faringitis, debes acudir al médico para que te examine la garganta.En su exámen, el médico va a comprobar si hay manchas blancas o grises, hinchazón y enrojecimiento. El médico también puede mirar en los oídos y la nariz. Para comprobar si hay ganglios linfáticos inflamados, que se notan a los lados del cuello, de este modo, podrá determinar si el diagnóstico es una simple  faringitis o algo más complicado como las  mencionadas faringitis aguda o crómica.

De todos modos, el tratamiento para la faringitis en el que se utilizan los antibióticos es realmente efectivo, puesto que es una buena manera de activar el sistema inmunológico y calmar el dolor. Los antibióticos consiguen no sólo matar las bacterias, sino también reducir el peligro de contagio a otras personas después de 24 horas de su diagnóstico.

Faringitis cronica
Si con el tratamiento médico no se llega un resultado de curación, puede que el médico te pida un análisis de sangre. Una pequeña muestra de sangre del brazo o la mano se extraerá y se enviará a un laboratorio para su posterioranálisis. Esta prueba puede determinar si por ejemplo tienes algún tipo de enfermedad que vinculada, te está provocando la faringitis, como es el caso de la mononucleosis. Además, el médico también puede realizar una prueba de conteo sanguíneo completo (CSC) puede hacerse para determinar si tiene otro tipo de infección.

Faringitis: Remedios Caseros

Tratamientos faringitis
Además de poder recurrir a los medicamentos antibióticos, podemos optar por remedios caseros más naturales para curar (o en mayor medida, prevenir) la aparición de cualquier tipo de faringitis:

Té con miel y limón: Es una combinación que consigue calmar el dolor causado por la faringitis. Además, manteniendo una buena hidratación, conseguiremos reducir los tiempos de curación. Este es un remedio que no nos va a dañar y que puede tomar toda la familia, incluso los niños.

Agua tibia con sal: No para su ingesta, sino para realizar gárgaras. Es un remedio que calma de manera momentánea los síntomas de la faringitis, aunque también lo hacen los caramelos duros o el uso de un vaporizador. El agua con sal es también un remedio que podemos aplicar en los niños y, pese a que al principio no les gustará para nada, debemos saber que se acabarán por acostumbrar a ello. La sal es una gran aliada contra las bacterias y tanto nosotros como nuestros hijos deberemos hacer uso de ella con agua incluso antes y después de las extracciones dentales así como por muchas otras recomendaciones de los médicos.

Alimentación alcalina: Una de las mejores maneras de tratar una inflamación de garganta es manteniendo una alimentación alcalina basada en:
– Frutas frescas y de temporada (sobre todo cítricos): ricas en antioxidantes que nos ayudarán a mejorar el estado de salud así como a fortalecer el sistema inmunológico.
– Verduras cocinadas, en purés y ensaladas: las verduras son de lo mejor para conseguir una gran cantidad de vitaminas y estar protegidos con las defensas bien altas. Además, las cremas de verduras son algo que también vamos a poder usar en momentos con inflamación, pues nos permitirán comer sin tener tantas molestias como nos pueden causar otros alimentos.
– Legumbres (cocinadas con alga kombu): las legumbres son también de lo más importante en nuestra salud por lo que es esencial que las incluyamos en nuestra dieta. Nos aportan muchos nutrientes que nos ayudan a reforzar el sistema inmunológico.
– Cereal integral (arroz, mijo, quinoa, etc.)
– Semillas (sésamo, calabaza, girasol, sésamo).
– Ajo y cebolla: el ajo es un gran desinfectante por lo que no solo nos ayudará a combatir las bacterias en el caso de faringitis, sino que también nos ayudará a combatir las infecciones desde el interior del organismo.

Tea with lemon slice

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Complicaciones de la faringitis

Pese a no ser una enfermedad catalogada como grave y de tener, en principio, un tratamiento sencillo, la faringitis mal curada puede dar lugar a otras afecciones más graves. Por ello, siempre es recomendable seguir las recomendaciones del médico sobre el tratamiento a seguir para erradicar totalmente la faringitis. Algunos de los problemas más graves en los que podría desembocar una faringitis son:

Sepsis: Se trata de una enfermedad producida por bacterias que penetran a través de abscesos y de la que la faringitis es potencial causante. Las bacterias avanzan a través de los vasos sanguíneos, infectándolos, y dejando marcas rojas en las partes del cuerpo afectadas. Es una enfermedad que da lugar a hipertermias, hiperventilación, erupciones en la piel, convulsiones y taquicardias. Los casos de sepsis grave pueden desembocar en el fallecimiento del paciente.

Absceso faríngeo: Un absceso faríngeo puede ser provocado por distintas causas, desde una faringitis hasta una infección en las muelas. También es frecuente que este tipo de abscesos pueden ser originados por la actividad de los especialistas médicos, en especial los dentistas. Estos abscesos pueden dar lugar a dolores de cabeza, de cuello y de mandíbula, así como a una excesiva salivación y dificultades para hablar. Un absceso mal curado también podría dar lugar a complicaciones más severas, como por ejemplo, parálisis de las cuerdas vocales o incluso problemas en la arteria carótida.

Con esto, no queremos ser alarmistas, sino crear una conciencia de que es necesario tratarse la faringitis ya que no se trata de un simple dolor de garganta. El cuerpo humano funciona con precisión y los trastornos que no han sido erradicados y desembocar en problemas más graves, así que lo mejor es hacer caso a tu médico y recuperarte totalmente de tu faringitis antes de dejar el tratamiento.

Prevención de la Faringitis

Hay que tener en cuenta que al ser una enfermedad originada por vía viral o bacterial muchas veces el contagio es difícil de evitar. Sin embargo, como siempre, hay ciertas medidas de prevención que pueden ayudarnos a prevenirla:

  • Cuidarnos de determinados factores que ocasionan lesiones en la mucosa faríngea, estos serían el consumo de alcohol, el tabaco o la ingesta de comidas demasiado calientes.
  • Dar tratamiento adecuado a aquellas enfermedades que predisponen al desarrollo de la faringitis: la diabetes mellitus y la dislipemia.
  • Evitar el contacto con las secreciones faríngeas de otras personas. Para ello se recomienda no compartir vasos, tazas, cubiertos, etc, especialmente con personas enfermas. También es importante el lavado frecuente de las manos. En los casos de los profesionales de la salud -los dentistas,  por ejemplo-   es necesario el uso de guantes.
  • La vacuna contra el virus de la gripe, ayuda también a prevenir la infección por dicho virus.
  • Utilizar preservativos al mantener sexo oral.

Otras medidas y hábitos saludables que debemos tener en cuenta en la prevención de la faringitis incluyen:

  • Lavarse las manos con frecuencia: las manos pueden ser un gran aliado para las bacterias pues es lo que está en contacto con todo el resto. Es por ello que debemos ir con mucho cuidado y lavarnos las manos frecuentemente sobre todo antes y después de comer, cuando vamos al baño, después de toser o de estornudar, etc.
  • No compartir nada con nadie: es importante saber que la faringitis es algo que se contagia muy fácilmente y, por ello, es importante no compartir cubiertos ni vasos con nadie. No por decir de los alimentos. Cada uno debemos tener nuestro plato.
  • Desinfectante en vez de jabón: también podemos usar una solución desinfectante en vez de usar jabón cuando nos vayamos a lavar las manos. Esto es muy importante pues no solo tendremos una correcta higiene, sino que estarán bien desinfectadas después de tocar las cosas.
  • Evita el contacto muy cercano con personas enfermas: si hay personas enfermas en casa, debemos evitar al máximo el contacto con ellas. En todo caso, si debemos acercarnos a ellas para la medicación o darles de comer, es esencial que luego nos limpiemos bien las manos e incluso usar una mascarilla de pañuelo.
  • Humedecer la casa: para prevenir la faringitis es también bueno humedecer la casa cuando sea necesario.
  • No estar mucho tiempo en el exterior: el mal tiempo es algo que hace que nos sea mucho más simple coger faringitis, por lo que es esencial que evitemos estar fuera todo el tiempo que podamos. En caso de tener que salir en momentos de mucho frío o trabajar en el exterior, es necesario que tomemos las medidas de seguridad adecuadas para no resfriarnos.

Video: Tengo faringitis crónica ¿existe algún remedio eficaz?

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