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Sintomas de Faringitis y cómo curarla rápidamente

Saber cuales son los síntomas de la faringitis puede serte útil si crees la estás padeciendo tú o alguien cercano. De esta forma podrás informar mejor al médico o pediatra.

faringitis

La faringitis -al igual que la amigdalitis- es una infección que puedes ser causada por virus o bacterias originadas en la garganta que causan inflamación, por lo que usualmente notas molestias en la zona de la garganta. Las infecciones víricas como la faringitis son más frecuentes en otoño y verano. Las infecciones bacterianas lo son más en invierno.

faringitis niños

Dentro de las afecciones de garganta más comunes tenemos:

  1. Si afecta sobre todo a la garganta se llama faringitis
  2. Si afecta a las amígdalas se llama amigdalitis o anginas
  3. Si se combinan la inflamación de garganta y de amígdalas tenemos una faringoamigdalitis.
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¿Qué causa la faringitis y la amigdalitis?

No hay una única causa, existen muchas causas de las infecciones de la garganta. Las más frecuentes son las siguientes:

Virus: Es la causa de  infección más frecuente en todos los grupos de edad, y puede incluir:

  • Virus de la influenza.
  • Virus de Epstein-Barr
  • Adenovirus.
  • Virus del herpes simple.

Las bacterias.

Estreptococos beta-hemolíticos del grupo A (su sigla en inglés es GABHS)

  • Micoplasma.
  • Neisseria gonorrhoeae.
  • Haemophilus influenzae del tipo B.
  • Infección por parásitos.
  • Infecciones por hongos.
  • El humo del cigarrillo.

faringitis

Tipos de faringitis

La faringitis se puede presentar en diferentes niveles según su condición y síntomas. Además, es una infección que se puede dividir en muchos subgéneros dependiendo de sus causas. La faringitis puede ser:

Faringitis aguda (inflamación severa de la faringe)

La faringitis aguda, también denominada catarro faríngeo agudo, es una inflamación súbita que la mucosa desarrolla rápidamente y puede llegar acompañada de una infección de la mucosa nasal y laríngea. La faringitis aguda produce dolor y sequedad de garganta, dando como resultado una voz ronca.

Faringitis crónica (inflamación crónica de la faringe)

La faringitis crónica es la inflamación de la garganta que puede presentarse todo el año. El término se utiliza para agrupar una serie de procesos inflamatorios y/o irritativos crónicos de la mucosa faringea. Puede estar ocasionada por agentes medioambientales externos, como por ejemplo, fumar tabaco, consumir alcohol o estar en un ambiente insuficientemente humedecido. La faringitis crónica se puede dividir en las siguientes subclases según su sintomatía:

Tipos de faringitis
1. Faringitis crónica simple: la mucosa faríngea aparece normalmente de irritada a inflamada. Aquí podemos ver hasta 4 manifestaciones diferentes:

  • Faringitis crónica respiratoria: La nariz se obstruye debido a un ambiente seco y polvoriento, por fumar tabaco o por radicaciones de la atmósfera.
  • Faringitis crónica digestiva: Se produce por un consumo elevado de alcohol o de alimentos picantes. También puede ser debido a la irritación de los jugos gástricos.
  • Faringitis crónica alérgica: La inflamación y los picazones es provocada por enfermedades alérgicas.
  • Faringitis crónica metabólica: Los cambios hormonales o metabólicos del organismo también pueden provocar faringitis.

2. Faringitis crónica hiperplástica: También conocida como faringitis crónica granulosa. La mucosa faríngea se inflama a causa de un agrandamiento de los ganglios linfáticos.

3. Faringitis crónica seca (atrófica): Cuando la mucosa da una sensación de sequedad y su aspecto es brillante, lisa y delgada, a veces recubierta por una mucosa granulosa.

¿Cuáles son los síntomas de la faringitis y la amigdalitis?

Dependen de la causa y la persona, pueden aparecer más rápido e intensos o más leves. Los síntomas de la faringitis y la amigdalitis pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos. Siempre consulte a su médico para el diagnóstico. En general, consisten en:

  • Fiebre (de baja a más alta)
  • Disminución del apetito.
  • Malestar general.
  • Náusea.
  • Vómitos.
  • Dolor de estómago.
  • Dolor al tragar.
  • Enrojecimiento o supuración visibles en la garganta.

Tratamiento de la faringitis y la amigdalitis

tratamiento

El tratamiento específico de la faringitis o la amigdalitis será determinado por su médico basándose en:

  • Tu estado general de salud y tu historia médica
  • Tu edad
  • El grado de infección
  • La causa de infección
  • La tolerancia o no a ciertos medicamentos o procedimientos.

Posibles complicaciones de la faringitis

faringitis
Pese a no ser una enfermedad catalogada como grave y de tener, en principio, un tratamiento sencillo, la faringitis mal curada puede dar lugar a otras afecciones más graves. Por ello, siempre es recomendable seguir las recomendaciones del médico sobre el tratamiento a seguir para erradicar totalmente la faringitis. Algunos de los problemas más graves en los que podría desembocar una faringitis son:

Sepsis: Se trata de una enfermedad producida por bacterias que penetran a través de abscesos y de la que la faringitis es potencial causante. Las bacterias avanzan a través de los vasos sanguíneos, infectándolos, y dejando marcas rojas en las partes del cuerpo afectadas. Es una enfermedad que da lugar a hipertermias, hiperventilación, erupciones en la piel, convulsiones y taquicardias. Los casos de sepsis grave pueden desembocar en el fallecimiento del paciente.

sepsis
Absceso faríngeo: Un absceso faríngeo puede ser provocado por distintas causas, desde una faringitis hasta una infección en las muelas. También es frecuente que este tipo de abscesos pueden ser originados por la actividad de los especialistas médicos, en especial los dentistas. Estos abscesos pueden dar lugar a dolores de cabeza, de cuello y de mandíbula, así como a una excesiva salivación y dificultades para hablar. Un absceso mal curado también podría dar lugar a complicaciones más severas, como por ejemplo, parálisis de las cuerdas vocales o incluso problemas en la arteria carótida.

Con esto, no queremos ser alarmistas, sino crear una conciencia de que es necesario tratarse la faringitis ya que no se trata de un simple dolor de garganta. El cuerpo humano funciona con precisión y los trastornos que no han sido erradicados y desembocar en problemas más graves, así que lo mejor es hacer caso a tu médico y recuperarte totalmente de tu faringitis antes de dejar el tratamiento.

Prevención de la Faringitis

Hay que tener en cuenta que al ser una enfermedad originada por vía viral o bacterial muchas veces el contagio es difícil de evitar. Sin embargo, como siempre, hay ciertas medidas de prevención que pueden ayudarnos a prevenirla:

    • Cuidarnos de determinados factores que ocasionan lesiones en la mucosa faríngea, estos serían el consumo de alcohol, el tabaco o la ingesta de comidas demasiado calientes.
    • Dar tratamiento adecuado a aquellas enfermedades que predisponen al desarrollo de la faringitis: la diabetes mellitus y la dislipemia.
    • Evitar el contacto con las secreciones faríngeas de otras personas. Para ello se recomienda no compartir vasos, tazas, cubiertos, etc, especialmente con personas enfermas. También es importante el lavado frecuente de las manos. En los casos de los profesionales de la salud -los dentistas,  por ejemplo-   es necesario el uso de guantes.
    • La vacuna contra el virus de la gripe, ayuda también a prevenir la infección por dicho virus.
    • Utilizar preservativos al mantener sexo oral.

    Tratamientos médicos para la faringitis

    Faringitis cronica
    Siempre que las reacciones alérgicas del paciente no pongan ningún obstáculo, el tratamiento más indicado para curar la faringitis que producen las bacterias (y no los virus) es a base de medicamentos antibióticos; como la penicilina, la cefalexina o la amoxicilina. Tales medicamentos sólo pueden ser recetados por el médico mediante recomendación y supervisión, teniendo en cuenta el tipo de faringitis y su estado en el momento del reconocimiento. Asimismo, cuando una faringitis causa molestias debido a un resfriado común, no es recomendable tratarlo con los mismos antibióticos.

    El tratamiento para la faringitis en el que se utilizan los antibióticos es realmente efectivo, puesto que es una buena manera de activar el sistema inmunológico y calmar el dolor. Los antibióticos consiguen no sólo matar las bacterias, sino también reducir el peligro de contagio a otras personas después de 24 horas de su diagnóstico.

    Tratamientos naturales para la faringitis

    Tratamientos faringitis
    Además de poder recurrir a los medicamentos antibióticos, podemos optar por remedios caseros más naturales para curar (o en mayor medida, prevenir) la aparición de cualquier tipo de faringitis:

    Té con miel y limón: Es una combinación que consigue calmar el dolor causado por la faringitis. Además, manteniendo una buena hidratación, conseguiremos reducir los tiempos de curación.

    Agua tibia con sal: No para su ingesta, sino para realizar gárgaras. Es un remedio que calma de manera momentánea los síntomas de la faringitis, aunque también lo hacen los caramelos duros o el uso de un vaporizador.

    Alimentación alcalina: Una de las mejores maneras de tratar una inflamación de garganta es manteniendo una alimentación alcalina basada en:
    – Frutas frescas y de temporada (sobre todo cítricos).
    – Verduras cocinadas, en purés y ensaladas.
    – Legumbres (cocinadas con alga kombu).
    – Cereal integral (arroz, mijo, quinoa, etc.)
    – Semillas (sésamo, calabaza, girasol, sésamo).
    – Ajo y cebolla.

    Video: Tengo faringitis crónica ¿existe algún remedio eficaz?