UP

-     Escrito por inmi

¿Qué es la Colelitiasis? Causas, síntomas y tratamiento

Hasta el momento, hemos hablado de muchas de las enfermedades que podemos padecer, incorporando los síntomas, las consecuencias y el tratamiento más oportuno. De estos problemas de salud a los que nos podemos enfrentar, ahora queremos arrojar algo de luz sobre lo que es la Colelitiasis. ¿Quieres saber más sobre la Colelitiasis? En Demedicina te hablamos al detalle de qué es exactamente y cuáles son sus síntomas.

que-es-colelitiasis

¿Qué es la Colelitiasis?

Lo primero que se debe saber acerca de esta enfermedad y que os vamos a contar es en qué consiste. La colelitiasis se define como la presencia de cálculos (piedras) en la vesícula biliar.“Por suerte”, la mayor parte, suelen ser de tamaño intermedio. La formación de estos cálculos se debe a una acrecencia de materias sólidas que llegan a ser tan pequeñas como granos de arenilla, o, en ocasiones muy remotas, tan grandes que ocupan todo el espacio de la vesícula.

Cómo os estaba diciendo en la definición de la Colelitiasis, esta enfermedad hace referencia a los cálculos, también llamadas piedras, en la vesícula biliar, por lo que popularmente se le llama “cálculos biliares”.

La composición de los cálculos

problemas-Colelitiasis

La composición de los cálculos biliares varían en función de la causa de estas piedras en la vesícula biliar, pues pueden proceder de un fallo por problemas de colesterol, o bien por cuestiones pigmentarias.

De colesterol y mixtos:

Más frecuentes en mujeres, países occidentales.Los predispone una dieta rica en calorías, la obesidad, la pérdida rápida de peso y fármacos que inhibien la HMGCoA Reductasa, como los estrógenos. También son favorecidos por una disminución de la secreción de sales biliares como ocurre en alteraciones anatómicas (resecciones del íleon terminal), aumento de bacterias intestinales o inflamación de la mucosa del íleon.

Pigmentarios:

Son el 20%, y están formados por bilirrubinato cálcico. Más frecuente en oriente, son predispuesto en occidente por el alcoholismo, infecciones biliares o situaciones de hemólisis crónica. En este caso, el que pacede de cálculos en la vesícula biliar puede presentar, durante los episodios, un color amarillento en el rostro y los ojos. Esta podría ser una pista.

La enfermedad o dolencia es asintomática frecuentemente. Si da síntomas, estos serán de dolor en la región del hipocondrio derecho (debajo de las costillas) y del epigastrio (zona del estómago). Este dolor se suele desplazar a la zona de atrás de la espalda a la misma altura, aunque a veces también puede producir dolor entre los omóplatos. Suele durar unas 5-6 horas.

Sus complicaciones más frecuentes son las siguientes:

  1. Colecistitis aguda
  2. Pancreatitis
  3. Coledocolitiasis
  4. Colangitis

Estas no suelen darse en los asintomáticos. Los que mayor riesgo tienen de desarrollarlas son los jóvenes, los sintomáticos y los diabéticos.

El diagnóstico y tratamiento lo tendrá que determinar siempre el médico especialista. En cualquier caso, como norma general se le realizarán unas pruebas de imagen (ecografía hepática y radiografía de abdomen), y el tratamiento podría ser desde cirugía (colecistectomía por laparoscopia o por laparotomía), o fármacos (ácidos biliares como el ursodesoxicólico y quenodesoxicólico) o litotricia.

Hacer mención de los llamados “síndromes postcolecistectomía“, es decir, la existencia de síntomas de cólico biliar después de haber sido operado de la vesícula. Estos se deben a estenosis biliar, a un cálculo retenido, a la mala coordinación del esfínter de Oddi (pancreático) o simplemente a la existencia de otra patología.

En algunos casos será necesario intervenir quirúrgicamente para resolver los problemas de colelitiasis ya que resulta el único tratamiento realmente efectivo. ¿En qué consiste esta operación?

Operación de la Colelitiasis

que-es-la-colelitiasis-cirugia

A menudo, estos cálculos pueden disolverse de forma natural o con la ayuda de un tratamiento, sin embargo, la mayoría no son detectados hasta que la piedra o piedras ya han sido bien formadas, de forma que no se pueden disolver con facilidad.

Por ello, es bastante frecuente que tenga lugar la intervención quirúrgica, una operación muy habitual y para la que contamos con las dos opciones siguientes:

  • Colecistectomía (operación convencional).
  • Colecistectomía laparoscópica.

La intervención por medio de la Laparoscopia está sustituyendo cada vez más a la cirugía convencional, ya que presenta grandes ventajas frente a la cirugía abierta. Entre estas ventajas, encontramos por ejemplo la reducción de los dolores postoperatorios, así como el tamaño de las incisiones en el abdomen (de menos de un centímetro). Por todo ello, la recuperación es mucho más rápida que tras someterse a una Colecistectomía convencional.

que-es-la-colelitiasis-cirugia-laparoscopica

Todo ello se traducirá, claro está, en una opción considerada como más estética, dado que no existirán cicatrices abdominales. Esto se debe a que las incisiones aplicada en la operación laparoscópica son menores (en la cirugía tradicional se darán varias aberturas de más de un centímetro). Del mismo modo, influirá el hecho de que la ingesta por vía oral pueda tener lugar en menor tiempo, así como la capacidad de moverse.

En resumen, la recuperación postoperatoria es más rápida, lo que favorecerá a que el paciente intervenido tenga una menor sensación de trastorno. Un paciente operado por medio de una Colecistectomía laparoscópica podrá incorporarse a su trabajo en una media de una semana, en función de la actividad laboral que se realice. Si nuestro trabajo consiste en cualquier actividad física (es decir, trabajo de esfuerzo como mozo, obrero o deportista, por ejemplo), el tiempo de reincorporación será más amplio, pues necesitaremos mayor seguridad antes de volver a un nivel de exigencia física por encima de lo normal.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que si ya ha sido intervenido en el abdomen con anterioridad, recurrir al tratamiento laparoscópico podría no ser una opción, aunque todo dependerá de la capacidad del cirujano que vaya a realizarte la operación. También influirá tu cuadro clínico.

Veamos a continuación cuáles son los síntomas más habituales o, mejor dicho, las complicaciones que esta afección puede traer aparejadas.

Síntomas de la Colelitiasis

Fiebre colelitiasis
¿Cómo puedo saber si sufro colelitiasis? Debemos admitir que esta pregunta no tiene una respuesta fácil. Como ya hemos hecho referencia en otras partes de este post, en algunos casos la colelitiasis es asintomática, es decir, no presenta síntomas que hagan sospechar a una persona que sufre este problema. Si se produce este caso, la colelitiasis no suele ser descubierta hasta que se produce una de las siguientes circunstancias:

  • En primer lugar, puede ser que se descubra por casualidad cuando el paciente se realiza, por otra razón, una prueba médica que alerta de su existencia. Estas pruebas pueden ser tan simples como una radiografía o procedimientos más complicados, como una cirugía abdominal por otras circunstancias. Cuando la colelitiasis se descubre de este modo, tu médico te alertará de ello rápidamente y te recomendará el tratamiento más adecuado para tus circunstancias.
  • En segundo lugar, si la colelitiasis asintomática no se detecta de esta manera, el paciente sólo podrá descubrir su existencia cuando su evolución provoque alguna perturbación que le pueda alertar de su presencia o le anime a realizarse alguna de las pruebas que pueden dar con ella, aunque en un principio piense que es otra afección.

Dejando a un lado las versiones asintomáticas de esta enfermedad, ¿cuáles son los síntomas más habituales con los que suele presentarse? Además de síntomas generales, como un dolor abdominal especialmente localizado en las zonas del hipocondrio derecho (debajo de las costillas) y del epigastrio (el estómago) y vómitos, nos encontramos con otro tipo de problemas. Algunos especialistas consideran que las siguientes categorías, más que síntomas, se deben considerar como complicaciones de la colelitiasis. Sin embargo, en general, son sus efectos los que alertan de la existencia de este problema, por lo que a continuación los consideraremos como tales. Dichas dolencias son las siguientes:

Vómitos colelitiasis
Cólicos biliares: Este es uno de los problemas más comunes que se asocia con la colelitiasis, siendo enormemente dolorosos, lo que suele alarmar mucho a los pacientes que los sufren. Se produce cuando uno o varios conductos biliares se ven bloqueados por los cálculos de la vesícula, interrumpiendo su funcionamiento normal. Cuando esto ocurre, el paciente experimenta un dolor constante en la parte superior del abdomen, inflamación de la vesícula, vómitos, náuseas y, en algunas ocasiones, también pueden acarrear fiebre. En algunos casos destacados, se puede observar que la piel del paciente adquiere un tono amarillento, así como también lo adquiere el blanco de sus ojos. Esto se debe a una condición llamada ictericia que también se deja notar en otros problemas de salud, como en afecciones vinculadas al hígado. La mayoría de estos síntomas no son privativos de la colelitiasis y pueden atribuirse a otras dolencias, pero no suelen desaparecer con el tiempo, por lo que una visita al médico es imperativa si sufres varios de estos problemas durante una cantidad considerable de tiempo.

Dispepsia biliar: Esta es una afección muy vinculada a la colelitiasis, aunque no es privativa de esta afección. La dispepsia es, por definición, un problema digestivo que hace que la persona que la sufre tenga problemas para digerir adecuadamente la comida, especialmente aquellos alimentos con un alto contenido en grasas. Este problema para digerir la comida conlleva importantes dolores en la zona abdominal, vómitos, náuseas, flatulencias e, incluso, inflamaciones. Estos síntomas que acompañan a la dispepsia biliar a veces se confunden con los que identifican a otras afecciones, como los problemas de intolerancia a ciertos alimentos o la apendicitis, por lo que un médico debe realizar pruebas certeras para diagnosticar su origen.

Colecistitis: La colecistitis es una de las sintomatologías más graves asociadas a la colelitiasis, dado que corre el riesgo de convertirse en una afección crónica o aguda con mucha facilidad. La colecistitis se produce cuando la vesícula se inflama, generalmente como consecuencia de obstrucciones de los conductos biliares. Esto suele producir al paciente una enorme cantidad de dolor, generalmente acompañado por vómitos y fiebre, aunque no siempre. La colecistitis suele pasar a ser aguda cuando la vesícula se inflama tanto que el dolor acaba siendo insoportable e, incluso, se corre el riesgo de sufrir una gran infección o ruptura como consecuencia de la hinchazón e irritación que sufre. En estos casos, se necesita acudir a urgencias, donde prescribirán el tratamiento adecuado, que puede oscilar entre recibir medicación para su control hasta realizar una cirugía de urgencia para la extirpación de la vesícula, dependiendo de su gravedad.

Por otra parte, la colecistitis crónica se produce cuando la vesícula se inflama de forma constante o periódica. Cada vez que se produce un nuevo ataque, el paciente sufre un gran dolor abdominal, así como vómitos y náuseas, al mismo tiempo que su vesícula se resiente de los mismos. Así pues, la colecistitis es uno de los problemas vinculados a la colelitiasis más graves y necesita de una atención médica inmediata para contrarrestar sus efectos.

Y con esto llegamos al final del artículo. Esperamos que te haya servido de ayuda y hayas aprendido mucho acerca de a colelitiasis. Para terminar, os dejamos con unos enlaces que os podrían resultar interesantes para complementar la información del artículo.

Enlaces de interés

En Demedicina tenemos muchos otros artículos que te pueden resultar muy interesantes para reconocer los síntomas de otras afecciones típicas del organismo:

Y si te ha gustado el artículo, no dudes en compartirlo con tus amigos y contactos en redes sociales como Facebook, Twitter y Google +.

Demedicina.com

Newsletter