Obviamente, no siempre tuvimos la tecnología que hay hoy en día para ayudar a la salud y a la medicina en su trabajo, la historia nos puede enseñar mucho sobre cómo se curaban nuestros antepasados. Veamos el caso de los romanos.
La mayoría de ustedes conocerá la catástrofe de Pompeya, que ocurrió en el año 79. Una erupción volcánica dejó una ciudad enterrada y preservada que ayudó mucho a los historiadores y arqueólogos a comprender las costumbres y la vida cotidiana de los romanos. Algo que nos interesa a nosotros es la que han apodado la Casa del Cirujano.
Allí, en 1947, se descubrieron numerosos instrumentos que nos muestran con qué se curaba a los pacientes hace más de 1900 años. Siganme en el paseo (visto aquí).
Especulo vaginal
Un instrumento utilizado en ginecología, que muchos autores romanos y griegos recomendaban para tratar “desórdenes vaginales”.
Especulo rectal
Según explicaciones del fundador de la medicina, Hipócrates, era para curar las entrañas. Doloroso, ¿no?
Acomodador de huesos
Según escritos del médico romano Galeno, este instrumento era para acomodar huesos fracturados, o incluso para extraer dientes, haciendo palanca.
Fórceps para huesos
Se utilizaba para extraer trozos de hueso de un cráneo fracturado.
Administrador de enemas
Ganchos obstétricos y afilados
Tanto griegos como romanos mencionan estos ganchos que servían para tratar de agarrar pequeños trozos de tejido o arterias
Fórceps para úvula
E este instrumento en la literatura romana se lo describe como un fórceps para amputar la úvula, borde del paladar blando.
Impresionante! Lo que en su momento fue de ultima tecnologia en la antigua Roma, hoy son piezas de museo toscas para nosotros. Lo increible es que nuestros instrumentos quirurgicos actuales seran igualmente calificados por las generaciones venideras.