La hemorragia nasal es algo que le ocurre a cualquier persona, especialmente en situaciones de estrés o de calor, pero en el caso de los niños es mucho mas frecuente que les sangre la nariz.
Se suele deber a que se hurgan la nariz o a que su piel en esa zona es débil y los capilares son rozados por algún motivo o por el calor. No hay que preocuparse ya que solo en un reducido porcentaje de casos las hemorragias se deben a que el niño tiene alergia al polen.
Si esto ocurre lo que podemos hacer para cortar la hemorragia es aplicar un poco de hielo envuelto en un paño directamente sobre la nariz, nunca bajo la nuca. También es bueno taponar el orificio presionando durante unos diez minutos.
Una practica que se suele llevar a cabo y que no es recomendable es taponar la nariz con gasas o algodones, una vez que lo retiremos podría comenzar de nuevo la hemorragia. Tampoco es bueno pedirle al niño que incline la cabeza hacia atrás ya que podría tragarse la sangre.
Si las hemorragias no se cortasen o sean muy frecuentes es recomendable acudir al medico para investigar las causas.
Fuente: Guiainfantil.com
Imagen: Encanto en Flickr.com
