El humo de otro, lo que se conoce comúnmente como fumador pasivo también es causa de muerte. Unos 600.000 fumadores pasivos mueren cada año en el mundo. De ellos el 28% son niños.
La Organización Mundial de la Salud considera peligroso que solo algo más del 5% de la población mundial dispone de leyes que protegen al fumador pasivo.
El efecto del humo del tabaco especialmente en los niños es sumamente peligroso, máxime si tenemos en cuenta que la mitad de los niños del mundo son fumadores pasivos. Y el 40% tiene un fumador entre sus progenitores.
En el caso de las mujeres embarazadas el humo ajeno puede provocar niños con poco peso y en el caso de niños lactantes incluso puede llegar a provocar la muerte súbita.
El tabaco contiene más de 4000 agentes químicos, de los que al menos 250 son perjudiciales para la salud y pueden ser causa de cáncer.
El humo del tabaco puede producir un sinfín de problemas cardiovasculares y respiratorios, sobre todo cáncer de pulmón y coronariopatía.
Fuente: Organización Mundial de la Salud
Imagen: Lurogo en Flickr.com
