Escrito por Tendenzias

El virus de la Hepatitis B activa el suicidio celular en pacientes con infección crónica

Científicos de la UCL (University Collage London) han identificado una diferencia clave entre personas que pueden luchar contra el virus de la Hepatitis B con éxito y aquellas otras que fallan al hacerlo. Parece ser que un importante grupo de células que controla la enfermedad son inducidas a un suicidio celular (apoptosis) en los pacientes que están infectados de manera crónica. Este descubrimiento que os presentamos en Demedicina puede proporcionar un nuevo punto de vista que contribuya al desarrollo de terapias o vacunas que aumenten la capacidad del organismo para deshacerse de la enfermedad.

Los investigadores analizaron miles de genes presentes en las células T, que juegan un importantísimo papel en el sistema inmunológico y que son necesarias para controlar al virus de la Hepatitis B. Lo que encontraron fue que estas células provenientes de pacientes que eran infectados crónicos sufrían un proceso de activación de la muerte celular. Lo que explicaría la razón por la que este tipo de pacientes no son capaces de eliminar al virus de su organismo.

El virus de la Hepatitis B es uno de los más comunes en el mundo, además está entre las diez enfermedades infecciosas que causan mayor mortalidad. Más de 350 millones de personas tienen una infección de larga duración causada por este virus, que puede producir cirrosis hepática, fallo hepático o cáncer hepático. En la mayoría de adultos infectados, el sistema inmunológico es capaz de controlar el virus muy bien, y, de hecho, es más efectivo este sistema que cualquiera de los tratamientos disponibles.

Si se consiguiera desarrollar mecanismos seguros para bloquear el suicidio al que tienden las células T, podría aumentarse su supervivencia, con lo que el sistema inmunológico tendría la posibilidad de trabajar de manera más efectiva para eliminar la infección. La proporción de población mundial infectada con el virus de la Hepatitis B se estima entre un 3 y un 6%, pero más de una tercera parte ha estado expuesta. Se puede conseguir una muy buena protección con la vacunación a edades tempranas. La vacuna consta de tres dosis que se administran a los 0, 1 y 6 meses.

Vía: EurekAlert
Imagen: Flickr

Demedicina.com

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