Casi el cien por cien de los fumadores no suelen preocuparse por lo que el tabaco y el humo pueda hacerles, sabiendo incluso de lo malo que es para la salud. Gran parte de ellos tampoco se preocupan por lo que el humo de sus cigarrillos pueda provocar en los no fumadores que tienen cerca, los llamados fumadores pasivos. Ese humo se suele llamar “de segunda mano”, y ahora se ha descubierto que incluso con muy breves períodos de tiempo de exposición puede resultar muy dañino para la salud del no fumador.
De acuerdo con un estudio publicado en el Journal of the American College of Cardiology, 30 minutos de exposición a niveles de humo de segunda mano que uno podría inhalar en un bar típico en el que se permite fumar, era suficiente para que los vasos sanguíneos sufrieran daño en los no fumadores.
El estudio fue llevado a cabo por investigadores de
Agravando la lesión de los vasos sanguíneos, la exposición al humo impide la función natural el organismo de repararse a sí mismo. Estos mecanismos de reparación se activan en el rostro, por ejemplo, para curar a los vasos sanguíneos cuando resultan dañados, pero el humo impide esta función, según descubrieron los científicos. Y lo peor es que muchos de estos efectos perviven 20 horas después. Recordemos que esto era tras sólo 30 minutos de exposición.
Los investigadores concluyen que breves exposiciones a niveles reales de humo pasivo tienen fuertes y persistentes consecuencias en el sistema vascular.
Fuente: EurekAlert