El cuerpo humano es un sistema increíblemente complejo e intrincado, uno que al día de hoy aún confunde a los expertos médicos e investigadores a pesar de contar con miles de años de conocimiento acumulados en la materia.
Como resultado, funciones corporales e incluso órganos que utilizamos a diario tienen características inesperadas que nos pueden parecer sorprendentes, o carentes de explicación. El cerebro tiene montones de estos ejemplos, siendo una de las partes de la anatomía humana más complejas y menos comprendidas.
Velocidad de los impulsos nerviosos
Los impulsos nerviosos de y desde el cerebro viajan a más de 270 kilómetros por hora. Es por esto que podemos reaccionar tan rápido a aquello que ocurre a nuestro alrededor, y el motivo por el cual al lastimarnos sentimos el dolor inmediatamente.
Energía en el cerebro
El cerebro utiliza la misma cantidad de energía que una lamparita de luz de 10 watts. La imagen de caricatura de una lamparita encendiéndose sobre la cabeza de un personaje que ha tenido una buena idea no es tan errada, ya que nuestro cerebro genera la suficiente energía como para potenciar un pequeño foco de luz, incluso cuando estamos durmiendo.
Conocimiento almacenado
El cerebro humano promedio puede contener tanta información como 5 Enciclopedias Británicas, o cualquier otra enciclopedia de ese volumen. Aún no se ha determinado la cantidad exacta, pero la capacidad de almacenaje del cerebro en términos electrónicos se considera entre 3 y hasta 1000 terabytes. Los Archivos Nacionales Británicos contienen más de 900 años de historia y sólo ocuparían 70 terabytes.
Consumo de oxígeno
El cerebro utiliza un 20% del oxígeno que ingresa a nuestro torrente sanguíneo. El cerebro sólo compone un 2% de nuestra masa corporal, pero consume más oxígeno que cualquier otro órgano, convirtiéndolo en algo extremadamente susceptible al daño relacionado ala falta de oxígeno.
Actividad cerebral
El cerebro se encuentra mucho más activo durante la noche que durante el día. La lógica parece indicar que con todo el movimiento, cálculos, tareas e interacción esn general que tenemos que hacer diariamente, las horas despiertas tomarían mucha más energía que yacer en una cama, pero la verdad es que lo opuesto es lo cierto. Cuando nos apagamos, nuestro cerebro se enciende. Aún no se sabe por qué, pero es debido a toda esta actividad que los sueños son posibles.
CI y sueños
Investigaciones parecen indicar que mientras más alto sea nuestro Coeficiente Intelectual, más sueños tendremos. Si bien este patrón puede ser cierto, no debemos tomarlo como una señal de que tenemos dificultades cognitivas si no recordamos nuestros sueños. La mayoría de los sueños son olvidados, y el sueño promedio dura poco más de unos segundos, lo que no alcanza para ser recordado.
Crecimiento neuronal
Las neuronas siguen creciendo a lo largo de la vida de una persona. Durante décadas se creyó que el cerebro y tejido neural no crecía ni se regeneraba. Si bien no actúa del mismo modo que el tejido de muchas otras partes del cuerpo, las neuronas pueden crecer (y lo hacen) a lo largo de la vida, añadiendo una nueva dimensión al estudio del cerebro y las enfermedades que lo afectan.
Fotos | Flickr
Artículos relacionados