Escrito por Tendenzias

Clorfeniramina (Chlor-Trimeton): Indicaciones, Efectos secundarios y Advertencias

Prospecto del antihistamínico Clorfeniramina (Chlor-Trimeton): Incluye indicaciones, uso adecuado, instrucciones especiales, precauciones y posibles efectos secundarios.

Clorfeniramina (Chlor-Trimeton): usos principales

La clorfeniramina (Chor Trimeton) es uno de los medicamentos sin receta para la alergia más conocidos. Se usa generalmente como antihistamínico, como método para curar o, mejor dicho, aliviar los síntomas producidos por la alergia.

Sin embargo, la clorfeniramina también se puede utilizar con otros fines médicos dependiendo del caso pudiendo ser efectivas contra problemas de la piel leves, como urticaria, o el escozor producido por la picadura de algunos insectos. También se puede utilizar para tratar otro tipo de alergias, por ejemplo las provocadas por la ingesta de ciertos alimentos, o para las reacciones alérgicas provocadas por otros fármacos.

En cualquier caso, lo más habitual es que se usa para tratar los síntomas de la rinitis alérgica estacionaria. Por supuesto, su administración siempre debe estar sujeta a las indicaciones de nuestro médico. Pero veamos un poco más a fondo cuáles son las indicaciones y dosis recomendadas.

Clorfeniramina (Chlor-Trimeton): indicaciones para su uso

En primer lugar, señalar que la Clorfeniramina (Chlor-Trimeton) es un medicamento que está indicado principalmente para adultos. En ningún caso se le debe dar a niños menores de 6 años, y su administración debe estar muy controlada en niños entre 6 y 12 años.

Por otro lado, decir que la clorfeniramina puede ser tomada de diferentes formas, tanto en solución oral (gotas, jarabe) como en tabletas (normales o cápsulas de liberación prolongada). Asimismo, también se puede tomar de forma inyectable en forma de ampollas. La forma de tomarla depende de lo que recomienda nuestro médico.

Por otro lado, hay otra serie de advertencias que se deben tener en cuenta. Por ejemplo, no se debe tomar este medicamento, o en todo caso consultar el médico si:

  • Tenemos alergia a la clorfeniramina.
  • Sufrimos de episodios de epilepsia
  • Sufrimos de enfermedades del corazón, hígado, pulmones o bronquios.
  • Padecemos de hipertiroidismo o hipertensión.
  • Hemos estado tomando otro tipo de medicamentos cuya combinación con el Chlor Trimetol está contraindicada, como fármacos para combatir el insomnio o la ansiedad.
  • Otros casos más especiales, como pacientes que han estado tomando fármacos para el tratamiento del Parkinson.

Tan solo son algunos de los casos en los que la toma de Clorfeniramina podría suponer un riesgo para la salud, pero puede haber muchos más. En todo caso, es necesario que nos realicen un examen médico y que el profesional sepa todos nuestros antecedentes o tratamientos que estemos siguiendo.

Clorfeniramina (Chlor-Trimeton): dosis recomendadas

Como ya hemos dicho, no está recomendado el uso de este medicamento en niños menores de 6 años. Para el resto, las dosis recomendadas como norma general son las siguientes:

  • Para adultos y adolescentes entre 12 y 17 años, realizar de 4 a 6 tomas al día de 4 mg (una tableta entera). En total no se deben superar los 24 mg. de clorfeniramina al día. Si se toma mediante jarabe, la dosis es de 10 ml.
  • Para niños entre 6 y 11 años, realizar de 4 a 6 tomas al día de 2 mg (media tableta). En total no se deben superar los 12 mg. de clorfeniramina al día. Si se toma mediante jarabe, la dosis es de 5 ml.

Como siempre decimos, estas dosis son solo recomendaciones generales, y hay que hacer caso siempre a las recomendaciones del médico, ya que pueden variar dependiendo del caso. De cualquier modo, nunca hay que modificar el tratamiento por voluntad propia. Si creemos que no le está haciendo efecto, o que el medicamento es demasiado fuerte, hay que acudir de nuevo al médico y exponerle la situación.

Clorfeniramina (Chlor-Trimeton): posibles efectos secundarios

La clorfeniramina puede tener efectos secundarios asociados a su uso. Estos efectos pueden darse por sí mismos, generalmente de una forma leve, pero pueden ser potenciados por otra serie de factores (sobredosis, alergia al fármaco, mezcla con otras sustancias, otros problemas de salud, etc).

En general, los efectos secundarios más comunes que suelen producir la clorfeniramina en niños es la sedación, la sensación de cansancio, los dolores de cabeza o la visión borrosa. En otros casos, ya menos frecuentes, también se reporta sensación de mareo, dolor de estómago y falta de apetito, boca seca, leve descoordinación motora, presión arterial alta y sensación de zumbido en los oídos.

Por otro lado, aunque la clorfeniramina suele tener un efecto sedante, también puede darse el efecto contrario. Este antihistaminico puede actuar también como estimulador del sistema nervioso central, llevando al niño a estados de nerviosismo, irritabilidad, cambios de ánimo, pesadillas nocturnas, e incluso en los casos más graves, convulsiones o el coma.

En caso se sufrir estos u otros síntomas no esperados durante la ingesta del medicamento, se debe acudir de inmediato al médico.

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Clorfeniramina (Chlor-Trimeton): otras advertencias

No se recomienda a las embarazadas tomar Chlor Trimetol, sobre todo durante las últimas 12 semanas de embarazo. En cualquier caso, si estás embarazada, o estás intentando quedarte en estado, díselo al médico antes de que te recete el medicamento. Tampoco se debe tomar durante la lactancia, ya que podría disminuir o retrasar la producción de leche, o pasar al niño a través de ella.

Tampoco se debe tomar este medicamento si se está bajo los efectos del alcohol, o si se va a trabajar con maquinaria pesada o peligrosa, ya que posee un efecto sedante que puede mermar las capacidades físicas y mentales de la persona. Este último caso también puede ser extrapolable a los niños, por ejemplo en caso de exámenes o actividades deportivas exigentes.

Hay que tener en cuenta también que el medicamento incluye un porcentaje de lactosa, por lo que hay que informar a nuestro médico si somos intolerantes a esta sustancia. Lo mismo sucede con un colorante de color amarillo-naranja que incorpora este fármaco, que se suele denominar naranja sunset o amarillo sunset. Algunos niños pueden ser alérgicos a este colorante.

Por todo ello, no podemos ni recomendar ni desestimar el uso de este medicamento. La conclusión es que solo es bueno si nos lo receta el médico

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