La posibilidad de desarrollar células madre a partir de la propia piel del paciente y utilizarlas pasa tratar condiciones tan diversas como la enfermedad de Parkinson, de Alzheimer e incluso el cáncer ha creado tremenda emoción en la comunidad de investigación de células madre. Este tipo de terapias evitarían la necesidad controversial de utilizar células madre derivadas de embriones humanos y, en teoría también permitiría evitar los problemas inherentes a tratar a una persona con células madre ajenas.
Aún así, en los casi cinco años desde la publicación del primer artículo describiendo el desarrollo de células madre derivadas de células adultas (llamadas células madre pluripotentes inducidas o iPSC por su sigla en inglés), problemas únicos han surgido con respecto a su uso, e incluso la seguridad inmunológica ha sido cuestionada.
Hallar dificultades en un enfoque tan novedoso para tratar este tipo de enfermedades no sorprende a nadie, y no debería disuadir a los investigadores de continuar en la investigación de estas técnicas. El profesor Paul Knoepfler y la doctora Bonnie Barrilleaux publicarán en los próximos días un protocolo para hallar soluciones para lo problemas asociados a las iPSCs.
Vía | EurekAlert
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